Hoy en día, los peregrinos se desplazan en medios de transporte hasta un punto de inicio del Camino y comienzan a caminar, pero es muy bonita la idea de peregrinar desde la propia casa. Obviamente, con el estilo de vida de hoy y los breves períodos vacacionales, pocos pueden hacerlo, aquellos afortunados que vivan a una distancia de Santiago de Compostela que permita caminarla en pocos días. No obstante, hay una alternativa que te permitiría realizar todo el Camino de Santiago desde tu casa o desde un punto lejano, y es realizarlo por etapas sueltas, quizás mensualmente, aprovechando los fines de semana, o quizás anualmente, aprovechando las vacaciones.

Ventajas de hacer el Camino por etapas sueltas

En primer lugar, lo dicho: puedes completar un camino largo, incluso desde tu casa, en distintos momentos del año o incluso en distintos años. Si te interesa esta opción, tranquilidad, la Credencial del Peregrino no caduca, y puedes hacer el Camino por etapas sueltas sin ningún problema. Eso sí, los sellos y las fechas deben de estar en orden, así como la realización de etapas sueltas: no hagas “flashbacks” o “flashforwards”, no es una película de Hollywood. Y si se te acaba el espacio de sellado, puedes utilizar una segunda Credencial.

Las credenciales del Camino de Santiago

No sólo eso: a lo mejor te interesa realizar el Camino en grupo, con amigos y familiares, pero los horarios de cada uno no coinciden. Por ello, realizar un largo Camino por etapas sueltas es la solución perfecta para esta circunstancia, pues podréis organizar con tiempo vuestra disponibilidad de tiempo libre.

Al realizar distintas partes del Camino separadas en el tiempo, tendrás más tiempo de organizar las etapas, reflexionar sobre aquellas que ya hiciste e incluso aprender de los errores que cometieras en tramos anteriores (uso un mal calzado, falta de cierto material, etc.). Además, realizando el Camino por etapas sueltas conocerás gente nueva en cada tramo que realices.

El Camino Francés

Muchos peregrinos, por ejemplo, deciden hacer todo el Camino Francés dentro de la península Ibérica, generalmente desde Roncesvalles o incluso Somport (el llamado Camino Aragonés): casi 800 kilómetros desde Roncesvalles, en unas 33 etapas, y unos 960 kilómetros desde Somport, unas 39 etapas, por lo que necesitarías al menos entre 30 y 40 jornadas para completarlo, en función de la división personal de etapas y de si lo haces a pie o en bicicleta e incluso a caballo.

El puente de Portomarín

El Camino Portugués

Es ésta otra ruta cuyo inicio es lejano a Santiago: Lisboa dista unos 620 kilómetros de Santiago de Compostela, con una división ordinaria de alrededor 27 etapas. El aliciente principal de esta ruta es que discurre en gran parte por el vecino Portugal, un país cuya gastronomía y paisajes te resultarán novedosas. Si te interesa este camino, como siempre, nosotros podremos ayudarte.

La Vía de la Plata

Unos 950 kilómetros y 38 etapas separan Sevilla de Santiago de Compostela, enlazando en Astorga con el Camino Francés, si bien también existe la variante del Camino Sanabrés. Si eres de Sevilla y quieres llegar a Santiago de Compostela, puedes hacer esta ruta del tirón, o bien separarla en etapas sueltas. Consulta aquí cómo te podemos ayudar.

Puebla de Sanabria

El Camino del Norte

Aproximadamente 860 kilómetros en 36 etapas separan Irún de Santiago de Compostela, caminando en paralelo al Mar Cantábrico en un camino muy interesante, pues por su cercanía al mar podrás disfrutar de paisajes de interior y de costa, con las maravillosas playas cantábricas. Como sucede con la Vía de la Plata, enlaza en Arzúa con el Camino Francés. Nosotros tenemos ya preparados muchos tramos para ti, consúltalos aquí.

El resto de Caminos

Aún hay más rutas, pero no tan largas, y si bien también se pueden hacer por etapas sueltas, su distancia es asequible para realizarlas en tus vacaciones. El Camino Inglés, con sus 113 kilómetros en 6 etapas, es muy asequible. Lo mismo sucede con el Camino de Finisterre y Muxía, que con sus 120 kilómetros en 5 etapas se puede realizar perfectamente en días vacacionales. El Camino Primitivo es un poco más largo, pero con sus 320 kilómetros y sus 14 etapas (enlaza también con el Camino Francés en Melide), con dos semanas podrías realizarlo.

El Cabo de Finisterre

Nos hemos referido siempre a realizar el Camino a pie, pero en bicicleta podrías realizar un largo Camino en muchos menos días. Ten en cuenta que con las dos ruedas puedes fácilmente doblar o triplicar la distancia recorrida por un peregrino a pie y reducir así el tiempo en completar tu aventura. Si prefieres esta opción, también te podemos ayudar. Es más, si quieres que te acompañe tu mejor amigo de cuatro patas, ¡te podemos ayudar también!

Sea como sea la forma en que camines hacia Santiago de Compostela, lo importante es disfrutar del Camino, sin meterse prisas, dejando tiempo para reflexionar todo lo aprendido y disfrutar de esta experiencia. Es una inversión de tiempo muy rentable psicológica, anímica y espiritualmente, por lo que piensa muy bien cómo quieres realizarlo. Como último consejo, si quieres hacer algún día un gran camino y eres novato, prueba a hacer los últimos 100 kilómetros de alguna de las rutas, para saber bien a lo que te enfrentarás en una larga aventura.

Podrías organizarte cada mes o cada año para realizar algunas etapas. La opción más común es hacerlo anualmente, recorriendo unos 100 o 200 kilómetros cada año, comenzando cada año donde lo dejaste el año anterior. Como expertos en el Camino de Santiago, podemos ayudarte en la organización de esta experiencia y personalizar tus rutas: tú pones las piernas, que al resto pensamos nosotros: nuestra misión es hacer tu Camino más fácil.