Santiago de Compostela

Santiago de Compostela, capital de Galicia, es una de las ciudades más históricas e importantes del territorio gallego. De presumible fundación romana, en su memoria guarda hechos significativos de la historia de nuestro país, como el paso de los celtas, los suevos, el descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago en el siglo IX, o el ataque sufrido a manos de las tropas musulmanas de Almanzor en el siglo X.

El casco histórico de la ciudad, forma parte de la red de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1985. Hecho que no es para menos, ya que a mayores de su magnífico estado de conservación, el casco antiguo es testigo anualmente de uno de los mayores fenómenos de peregrinación cristiana de la humanidad: el Camino de Santiago.

Los años dorados de Santiago de Compostela

Durante la Edad Media, tras el descubrimiento de los restos del Apóstol Santiago en el siglo IX, el inicio de las peregrinaciones y el inicio de la construcción de la Catedral en el siglo XI, la ciudad de Santiago vivirá su época dorada. Esta época supondrá un período de crecimiento sostenido, solamente interrumpido en el año 997 por la incursión de las tropas musulmanas de Almanzor, las cuales arrasaron la ciudad pero respetaron el sepulcro del Apóstol.

Coincidiendo con la reconstrucción de la ciudad va a iniciarse el proyecto de la actual Catedral y el auge de la ciudad medieval. Se levantaron las murallas de la ciudad histórica y en el siglo XII la ciudad vivió el siglo de oro de las peregrinaciones, de la mano del Camino Francés. Esta ruta de peregrinación, supondría el vehículo de transmisión de las ideas y los avances desde Europa a la Península Ibérica, y por ende, el mayor dinamismo comercial y cultural de las ciudades ubicadas en la ruta. Buena muestra de ello, es la expansión extramuros de la ciudad y la posterior fundación de la Universidad.

Dibujo Fachada Norte Románica de la Catedral de Santiago

A lo largo de los siglos XVI y XVII la ciudad vivirá su mayor revolución estética de la mano de los movimientos renacentista y barroco. Es el momento de creación de las grandes obras patrimoniales de la ciudad y de la apertura y el embellecimiento urbano.

En la actualidad, la ciudad es una de las más dinámicas de Galicia, por su capitalidad es sede de múltiples instituciones públicas, además de ser un reclamo turístico a nivel internacional, gracias al camino de Santiago, y presentar la sede universitaria más consolidada de Galicia.

Patrimonio: los puntos clave para conocer la ciudad

Los principales elementos patrimoniales de Santiago de Compostela se encuentran en el casco histórico de la ciudad. Es de obligado cumplimiento para el visitante conocer la Catedral, así como las cuatro plazas que la rodean: Obradoiro, Platerías, Quintana y Azabacherías. En la plaza del Obradoiro, además de la imponente fachada barroca de la Catedral, se encuentra el Hostal de los Reyes Católicos (de estilo renacentista), el Pazo de Raxoi (de estilo barroco) y el Colexio de San Xerome, tras el cual se encuentra el bonito Pazo de Fonseca, del que parte de sus dependencias son empleadas como biblioteca de la universidad en la actualidad.

San Martín Pinario Santiago de Compostela

En frente de la plaza de Azabacherías, se encuentra el monasterio de San Martín Pinario, un precioso edificio que conjuga los estilos renacentista y barroco. En la actualidad este edificio tiene funciones religiosas y universitarias. En las dependencias traseras del edificio se encuentra la iglesia del monasterio. A decir verdad, todas las plazas de la catedral cuentan con edificios excepcionales a su alrededor, en la plaza de Quintana encontramos la Casa da Conga y en Platerías la Casa del Cabildo.

Otro punto icónico del casco histórico es la asoportalada plaza de Cervantes. Se trata de una zona muy dinámica, transitada a diario por cientos de compostelanos y que acoge eventos culturales y conciertos durante las fiestas. Otras plazas de características similares son la plaza do Toural y la plaza de Mazarelos, la cual conserva el bonito arco de Mazarelos, una de las puertas de entrada a la ciudad medieval.

Plaza de Platerías de Santiago de Compostela

Otros edificios reseñables de la ciudad son las facultades de Medicina y Geografía e Historia, y el Convento de San Francisco. Además de casas blasonadas, edificios modernistas y arquitecturas típicas de la zona, que se encuentran salpicadas a lo largo del casco histórico.

Caminar por el casco histórico de Santiago de Compostela es como caminar por un cuento, por lo que explorar todos los rincones que se esconden en todas sus calles es un deleite para los sentidos. Cada calle tiene su encanto y personalidad, y a pesar del dinamismo y la cantidad de establecimientos y servicios que presentan, una de las cosas que más sorprende es la buenísima integración que existe entre la “vida” y la conservación de la zona monumental.

Ejemplos perfectos son las rúas do Franco, do Vilar, das Orfas, Calderería, Preguntoiro, Azabacherías o Casas Reais.