Cada peregrino tiene un motivo principal para lanzarse a realizar el Camino de Santiago, una voluntad personal que le lleva a peregrinar a Santiago de Compostela. La mayoría, como recuerdo y garantía de haber cumplido, desean llevarse a casa el certificado que acredita haber cumplido la peregrinación. Éste, como sabrás, se llama Compostela, pero no es el único de los documentos que existen en las distintas rutas peregrinas. En este artículo vamos a conocer los principales certificados peregrinos que existen en las rutas jacobeas de España.

La certificación de la peregrinación

Cuando comenzó la peregrinación a Santiago de Compostela, a partir del siglo IX, la figura del peregrino tomó cierta importancia y se trató de protegerlo como fiel creyente que trataba de redimirse visitando las reliquias del apóstol Santiago el Mayor. Viajar por la Europa medieval era un poco peligroso, pero la peregrinación, con su motivación religiosa, estaba protegida por la Iglesia y la sociedad teocéntrica de la época.

La figura del peregrino es, pues, la de un pecador que trata de redimirse, y fue por tanto muy protegida en la Edad Media.

No sólo se protegió al peregrino con la edificación de hospitales, puentes y demás infraestructuras que facilitaban su viaje, sino que además se le dió seguridad, por ejemplo con la creación de la Orden del Temple, la “policía” del peregrino medieval.

Además, cuando llegaban a Compostela, continuaban hasta Finisterre para visitar los lugares santos y conseguir una concha de vieira, pues ésta serviría como prueba de haber llegado a visitar la tumba de Santiago y las tierras donde él predicó. Incluso, más adelante estas conchas se pudieron conseguir en la misma ciudad jacobea, en la actual Calle Concheiros (el nombre lo dice todo).