Los otros certificados del Camino de Santiago
23 octubre, 2026
Además de la Compostela, hay muchos otros certificados del Camino de Santiago: la Cotolaya, la Perregrina, la Compostela Dual, la Fisterrana, la Pedronía, la Salvadorana y muchos más. Te contamos dónde se consiguen y qué necesitas para cada uno.
Todos los peregrinos saben que hay muchas rutas del Camino de Santiago para recorrer y que, al llegar a Santiago, pueden conseguir la Compostela. Lo que no todos saben es que hay muchos otros certificados de peregrinación que puedes obtener al hacer una ruta jacobea. Si te consideras un peregrino de pro y quieres tener un buen currículum jacobeo, sigue leyendo, que hay mucho por andar: la «Peregrinoteca» del Camino de Santiago es muy amplia.

Además de la Compostela, hay muchos otros certificados que premian al peregrino.
Documentos que se expiden en Santiago, además de la Compostela
Más allá del archiconocido certificado del peregrino, la Compostela, en Santiago puedes conseguir otros documentos. Te los contamos a continuación.
La Cotolaya
También conocida como «Compostela franciscana», la Cotolaya es un certificado que otorga la comunidad franciscana de Santiago al peregrino que llega a la ciudad. Se expide desde 2014, cuando se conmemoró el 800 aniversario de la peregrinación de San Francisco de Asís a Santiago de Compostela. Su nombre viene de la leyenda de San Francisco y el carbonero Cotolay: según la tradición, el santo de Asís peregrinó a Santiago en el siglo XIII y el bueno de Cotolay lo acogió en su casa. San Francisco le encomendó, además, la construcción del convento de San Francisco, muy cerca de la catedral.
Acércate a la sacristía de la iglesia de San Francisco y muestra tu credencial bien sellada para obtener este certificado gratuito, aunque se aceptan donativos.
La «Perregrina»
Nuestros amigos peludos son muy buenos compañeros en el Camino de Santiago, y hacer el Camino con tu perro es una experiencia muy bonita. Además, tu mejor amigo puede ser reconocido como «perregrino», siempre que lleve su credencial canina bien sellada.
La Asociación Protectora de Animais do Camiño (APACA) expide la credencial canina y su certificado, la «Perregrina» o Compostela canina. Lo que se recauda se destina a ayudar a los animales abandonados en el Camino.

La credencial canina, con la que tu perro puede conseguir la «Perregrina».
La Compostela Dual
Desde 2015 existe la posibilidad de conseguir este certificado tan especial, aunque ya te avisamos de que tendrás que viajar un poco. Se entrega gratuitamente a quien completa las dos rutas de peregrinación que son Patrimonio de la Humanidad. ¿Que cuáles son? El Camino de Santiago, en España, por supuesto, y el Kumano Kodo, en Japón.
Puedes conseguir el certificado cuando termines las dos rutas, tanto en Santiago como en la ciudad de Tanabe (Japón). Es un curioso peregrinaje que te llevará de sol a sol.
Documentos que se expiden a lo largo del Camino de Santiago
También hay otros certificados que se entregan a lo largo de las rutas jacobeas, como prueba de haber llegado a algún lugar especial. Algunos eran antiguamente certificados de paso que funcionaban como salvoconductos y garantizaban al peregrino seguridad y hospitalidad.
La Fisterrana y la Muxiana
Si haces el Camino de Santiago a Finisterre y Muxía, puedes conseguir dos certificados: la Fisterrana en Finisterre y la Muxiana en Muxía. Es una ruta muy especial, la que lleva a los peregrinos hasta el Fin del Mundo.
Cuando llegues a estas localidades, puedes pedirlos en sus albergues públicos o en sus oficinas de turismo presentando tu credencial sellada.

La Muxiana, el certificado que puedes conseguir al llegar a Muxía.
La Ayeguina
Otro antiguo salvoconducto es la Ayeguina, el certificado que acredita haber recorrido los primeros 100 kilómetros del Camino Francés desde Roncesvalles hasta Ayegui. Antiguamente lo expedía el monasterio medieval de Irache; hoy se entrega en esta localidad navarra.
La Olvidada
Al terminar el Camino Olvidado, que va de Bilbao a Villafranca del Bierzo, puedes conseguir la Olvidada. Este certificado, que tiene credencial propia, se entrega en la Oficina de Turismo de Villafranca del Bierzo. El Camino Olvidado tiene otro posible inicio en Pamplona y se considera uno de los itinerarios jacobeos más antiguos.
La Pedronía
En el Camino de Santiago Portugués puedes conseguir un certificado muy especial. Al pasar por Padrón, adonde según la tradición llegaron los restos del Apóstol Santiago, puedes pedir la Pedronía. También la consigues si haces el Camino Portugués por la Costa.
Y si eliges la Variante Espiritual, también pasas por Padrón. La Pedronía se entrega en la Oficina de Turismo de Padrón y en el albergue municipal de peregrinos, y cuesta 2 €. Solo tienes que presentar tu credencial con el sello de la iglesia de Santiago de Padrón o de la de Santa María de Iria Flavia.

En Padrón puedes conseguir la Pedronía.
La Lebaniega
La Lebaniega, con credencial propia, se entrega a quien hace el Camino Lebaniego. Esta ruta es un desvío del Camino del Norte que sale de San Vicente de la Barquera para llegar al monasterio de Santo Toribio de Liébana.
Este monasterio custodia desde hace siglos el Lignum Crucis, la reliquia considerada parte de la cruz en la que murió Jesús. Además, celebra su propio Año Jubilar Lebaniego, igual que Santiago de Compostela celebra el Año Santo.
La Salvadorana
Este certificado se consigue haciendo el Camino del Salvador, que va de León a Oviedo. El refrán ya deja clara la importancia de esta ruta: «Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al siervo y olvida al Señor». Recuerda que la Cámara Santa de la catedral de Oviedo guarda reliquias tan importantes como el Santo Sudario.
Hay una credencial propia del Camino del Salvador, aunque sirve cualquier otra, con un sello por etapa. Al llegar a Oviedo, la Salvadorana se pide en la catedral, donde es gratuita, y también la expide el albergue de peregrinos de la ciudad.
La Ignaciana
Es el certificado del Camino Ignaciano, la ruta que hizo San Ignacio de Loyola en 1522 desde Loyola (Guipúzcoa) hasta Manresa (Barcelona), antes de embarcar rumbo a Tierra Santa. Tiene credencial propia, que puedes recoger en Azpeitia, en Manresa y en algunas de las ciudades por las que pasa la ruta. Funciona como la credencial jacobea, aunque basta con un sello y la fecha en cada etapa.
La Ignaciana se recoge al final de la ruta, en Manresa, y se entrega a quien recorre al menos 100 km a pie o 200 km en bici. La credencial y el certificado cuestan 0,50 € cada uno.
La Carta Peregrina
Es un buen ejemplo de un antiguo salvoconducto que ha llegado hasta nuestros días. A mitad del Camino de Santiago Francés en la península ibérica está Sahagún, en la provincia de León. En el santuario de la Virgen Peregrina o en la Casa de la Cultura de esta localidad, puedes conseguir la Carta Peregrina. Es gratuita, aunque los donativos son bienvenidos.
Los peregrinos que hacen el Camino de Santiago de Madrid, que termina en esta histórica localidad, la consideran su certificado final.

En Sahagún puedes conseguir la Carta Peregrina.
La Jacobea Canaria
¿A que no sabías que existe un Camino de Santiago y un certificado canario? Si eres de las islas, seguramente conocerás el Camino de Santiago de Gáldar, el «camino entre volcanes» de la isla de Gran Canaria. Desde 1965, la iglesia de Santiago de los Caballeros de Gáldar tiene los mismos privilegios jubilares que la catedral compostelana. Este Camino jacobeo, que tiene credencial propia, te permite conseguir la Jacobea Canaria.
Un amplio currículum peregrino
Son muchos los caminos y los certificados que existen. Algunos detalles, como los lugares de entrega o los precios, pueden cambiar con el tiempo, así que conviene confirmarlos antes de salir. Si aún no tienes ninguno, te recomendamos empezar por el primero, la Compostela.
Tras tu primera experiencia te animarás a recorrer otras rutas jacobeas y a ampliar tu currículum peregrino. Cuando tengas claro qué Camino quieres hacer, calcula aquí el precio de tu Camino de Santiago y empieza a llenar tu credencial de sellos. ¡Ultreia!
Comentarios (3)
Julia
Cristian Rodriquez
Iñigo
Cristian Rodriquez
Roberto
Deja un comentario