¿Te gustaría hacer el Camino de Santiago, tienes más de 60 años y te estás preguntando si podrías hacerlo? Tenemos una buena noticia para tí, y es que sí, por supuesto que puedes hacerlo, aunque para ello has de tener en cuenta algunos consejos. Si estás leyendo esto, seguramente sea la primera vez que realizas el Camino de Santiago, y en este artículo queremos responder a todas tus inquietudes e informarte de todo lo que debes saber si estás indeciso, por causa de la edad, para disfrutar del Camino.

La preparación: ¿soy demasiado mayor para esto?

Para un peregrino de más de 60 años hacer el Camino de Santiago no es un imposible, aunque en primer lugar es conveniente consultar con tu médico tu estado de salud, quizás realizando un chequeo médico y una prueba de esfuerzo. Sea como fuere, claro que es posible: considera que, según las estadísticas oficiales de la Oficina del Peregrino de la Catedral de Santiago de Compostela, en 2019 (obviamos el año 2020, con el Camino “semi-cerrado” a causa de la pandemia de COVID-19) un 19% de los peregrinos eran mayores de 60 primaveras, así que echa cuentas.

A continuación, es importante entrenarse durante al menos dos semanas antes o más, realizando en un primer momento pequeñas caminatas, para progresivamente ir subiendo la distancia diaria. Por ejemplo, empezar por paseos de 5 kilómetros ida y vuelta, e ir subiendo las distancias poco a poco hasta los 15 o 20 kilómetros diarios. Cada uno conoce sus límites. Para este entrenamiento es aconsejable ir acompañado, sobre todo cuando las distancias comiencen a ser considerables. A medida que vayas caminando, seguramente percibirás una sensación de bienestar físico, que es lo que al final encontrarás durante tu experiencia en el Camino.

¿Es duro el Camino si eres una persona mayor?

Las rutas: ¿es muy duro el Camino?

Como bien sabrás, el Camino de Santiago es un conjunto de rutas que llevan a Santiago de Compostela, con distintas procedencias. Existen varias rutas, con distintos kilometrajes, niveles de dificultad, algunas con más servicios que otras, pero todas bien señalizadas. Es importante elegir correctamente la ruta, buscando quizás las que tengan menos desniveles y sean generosas en servicios.

Las más caminadas son el Camino Francés desde Sarria y el Camino Portugués desde Tui, que con sus últimos 100 kilómetros y la mítica llegada a Santiago de Compostela, no presentan grandes desniveles y están muy bien dotadas de servicios, como restaurantes, bares, albergues, pensiones, hoteles, servicios de transporte de equipajes, taxis, etc.

Igual de importante que elegir la ruta es elegir bien la época del año. Evita hacer el Camino en meses muy calurosos como junio, julio y agosto, que además son los meses que tienen estadísticamente más tránsito de peregrinos. Lo ideal es hacer el Camino entre marzo y mayo e incluso entre septiembre y octubre.

La planificación: ¿cuántos kilómetros puedo recorrer al día?

Puedes lanzarte y comenzar el Camino sin tenerlo organizado, pero es conveniente que planees previamente la división de etapas. Como media, los peregrinos realizan entre 20 y 25 kilómetros diarios, una distancia asequible y en la que casi siempre encontrarás pueblos, ciudades y lugares donde alojarte. No obstante, si prefieres realizar menos kilómetros diarios, y tomarte con más calma el Camino, también es posible, pues siempre hay localidades intermedias donde alojarse.

En las distintas guías que encontrarás sobre el Camino de Santiago verás que establecen una división de etapas, pero has de saber que es indiferente, y tú puedes personalizar y adaptar las etapas en función de tus intereses. Si realizas etapas más cortas, podrás descansar más, conocer mejor los lugares por donde pasas y alargar más tu experiencia peregrina. Incluso, muchos peregrinos improvisan y se toman algún día entero de descanso, sobre todo en ciudades jacobeas con mucho encanto y buena gastronomía, que hay muchas: es muy buena opción, sobre todo si tienes cansancio acumulado y, por supuesto, tiempo.

En cuanto al alojamiento y el descanso, si previamente ya has definido las etapas, ahora deberías pensar en reservar los alojamientos.

En las distintas rutas del Camino de Santiago encontrarás todo tipo de alojamientos, desde los más económicos y con menos servicios, como los albergues, hasta casas rurales, hoteles con muchas estrellas e incluso Paradores.

En cuanto a los albergues, los hay públicos y privados, con sus características propias, y en este artículo te hablamos de ellos. Has de tener en cuenta que en los albergues y sus instalaciones compartidas la privacidad y la comodidad son limitadas, y tal vez prefieras tener una habitación privada con tu baño, y para ello te recomendamos alojarte en pensiones, hoteles o similares.

Puedes hacer las distintas etapas en días sueltos, como por ejemplo fines de semana: esta es una buena opción para hacerlo con familiares o amigos, pues tal vez no dispongan del mismo tiempo libre que tú. Tiene como ventajas la compañía cercana de los tuyos, e incluso asistencia, pues muchos peregrinos que eligen esta opción deciden llevar un coche de apoyo que además servirá para regresar a casa tras la etapa. Además, no necesitarás alojamientos.

El Camino de Santiago para personas Mayores

Si prefieres el modo tradicional y auténtico, que es hacer el Camino todo seguido, también hay peregrinos, generalmente grupos de amigos, que llevan o contratan un coche de apoyo, que puede servir para avituallarse o incluso ser asistidos en cualquier eventualidad.

La organización: ¿qué llevar y cómo hacerlo?

La imagen del típico peregrino es la del caminante con mochila, bastón y sombrero. Por su puesto, la mochila ha de acompañarte, tanto si la cargas tú o si contratas un servicio de transporte de mochilas.

En el primer caso, se recomienda llevar un peso de mochila entre el 10% y el 15% de nuestro peso corporal. La clave es llevar lo imprescindible, pues para un Camino de, por ejemplo, 5 días (últimos 100 kilómetros, en general), no podemos llevar todo lo que queramos. En este artículo te recomendamos qué deberías llevar en tu mochila.

En el segundo caso, puedes llevar una mochila o una maleta, pues el servicio de transportes de equipajes funciona muy bien, recogiendo tu equipaje en tu alojamiento de salida a primera hora de la mañana y llevándolo al siguiente. Así estarás libre de cargar tu mochila en tu caminar, pero siempre deberás llevar una pequeña mochila para cargar tu agua, muy importante para no deshidratarse, alimentos y demás enseres básicos. Consulta aquí cómo funciona este servicio muy habitual hoy en día.

Lleva gorro al Camino de Santiago para personas mayores

Aconsejamos llevar bastones, tanto para ayudarnos en las subidas como para frenarnos en las bajadas: tus rodillas te lo agradecerán. Hay quien prefiere no usarlos, o usarlos en ocasiones. Hoy en día existe gran variedad de bastones, desde los típicos de madera hasta los más sofisticados plegables. De nuevo, te informamos más sobre esto en este post.

Por último, cuidado con las insolaciones. Lleva sombrero o gorra, así como protector solar, pues estarás varias horas expuesto al sol. E insistimos, mucha agua y beberla a menudo.

En definitiva, alguien mayor de 60 años, y si además está [email protected], dispone de más tiempo, menos preocupaciones y más experiencia vital, por lo que el Camino de Santiago será una experiencia óptima para disfrutar, compartir, vivir y sentir. Te sentirás rejuvenecer, disfrutando de una modalidad de turismo “slow”, en contacto con la Naturaleza y contigo mismo. Nosotros, como siempre, podemos ayudarte a organizar tu Camino si al final te has decidido a realizar esta ruta milenaria apta para todos los públicos.