Dentro de Castilla y León encontramos ciudades tan bonitas como Burgos con su majestuosa Catedral o Segovia con su impresionante acueducto. En esta ocasión destacaremos lo imprescindible de ver si decidimos visitar Ávila.
Del mismo modo que pasa con el Camino de Santiago, el alzamiento de la ciudad fue en el siglo XVI. Se convirtió en un importante destino de peregrinaje por la supuesta aparición de Santa Teresa de Jesús.

¿Qué ver?

Esta ciudad no se puede quedar atrás dentro de esta comunidad autónoma, y mucho menos siendo la más alta de España. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Ávila no es conocida sólo por la altura a la que se encuentra. La ciudad destaca notablemente por las murallas medievales que delimitan el casco histórico de la misma. Una vez nos hayamos adentrado en sus murallas parecerá que hemos retrocedido en el tiempo. Nos encontraremos palacios del Renacimiento, iglesias románicas incluso muchos elementos medievales. Descubre a continuación qué no puedes dejar de ver si visitas Ávila.
Murallas Ávila

La Muralla

Es el sello de identidad de la ciudad. Cuenta con un total de 2516 metros de perímetro siendo su forma prácticamente rectangular. Se mantiene completa su estructura como para con la de Segovia. Si tienes tiempo es aconsejable recorrerla para poder apreciar los detalles que esconde, además es posible subir y verla por un económico precio.
Catedral de Ávila

La Catedral

Considerada la primera catedral gótica de España, fue declarada Monumento Nacional y Patrimonio de la Humanidad. Se encuentra en plano centro, adherida a la muralla. Como dato curioso diremos que aún permanece inacabada y está tapiada en ladrillo para evitar su deterioro.
Palacio Ávila

Los Palacios

Si nos atravesamos los muros de la muralla, en el interior de Ávila encontraremos una serie de palacios renacentistas de entre el siglo XV Y XVI. Algunos de estos palacios son :  el Palacio de los Mújica (Torreón de los Guzmanes), el Palacio de Valderrábanos, el Palacio del Marqués de Velada, el  Antiguo Palacio Episcopal y Episcopio, entre otros.
Palacio Ávila

Plaza de Santa Teresa de Jesús y la Iglesia de San Pedro

En la Plaza de Santa Teresa de Jesús, ya fuera de las murallas de la ciudad, donde se celebra el mercado más grande de Ávila. En esta plaza encontramos además la Iglesia de San Pedro, precioso ejemplo románico del siglo XII.
Basílica de San Vicente Ávila

Basílica de San Vicente

Después de la Catedral de Ávila, esta basílica es la más importante. La encontraremos fuera de la muralla, en el emplazamiento donde se cree que martirizaron a San Vicente. De estilo románico, fue construía en su mayoría en el siglo XII pero completada en el siglo XIV.
Plaza del Mercado Chico

Plaza del Mercado Chico

Como en toda ciudad que se precie, encontraremos la plaza mayor, en este caso bajo el nombre de Plaza del Mercado Chico. Podremos encontrar el ayuntamiento o la Iglesia de San Juan Bautista. Se llama así por la celebración antiguamente del mercado.
Real Monasterio de Santo Tomás

Real Monasterio de Santo Tomás

Volvemos a salir del recinto amurallado para encontrarnos en un emplazamiento de paz este Monasterio. Construido gracias a los Reyes Católicos en 1483, sirvió además de palacio de verano de éstos.
Mirador de “Los cuatro postes” Ávila

Mirador de “Los cuatro postes”

El mejor mirador de la ciudad de Ávila en el que podremos observar la ciudad con toda su majestuosidad. Especialmente cabe destacar las vistas que encontraremos si decidimos acercarnos de noche. Al igual que la Alhambra de Granada, podremos ver el impresionante alumbrado de la muralla que la hace si cabe más grandiosa e impactante.

Gastronomía

Sabemos que visitar la ciudad y sus impresionantes monumentos hará que el apetito se despierte. Y no todo es ver, también deberemos degustar ya que Ávila destaca también por su rica oferta gastronómica.
chuletón de Ávila
Dentro de la gastronomía abulense podemos destacar platos tan típicos y famosos como el chuletón de Ávila (el plato más famoso), las patatas revolconas (puré con ajo, pimentón y torreznos), la sopa Castellana o los Judiones del Barco. Podremos degustar además sus carnes como el solomillo o el cochinillo asado, el cordero, etc
Y si después de comer lo que nos apetece es un buen postre, esta ciudad también nos ofrece algo muy típico y único, las yemas de Santa Teresa.  Otros dulces que podemos destacar son los hojaldres de San Juan de la Cruz o los Huesos de Ávila.