Hay distintas formas de hacer el Camino de Santiago, siendo las más comunes a pie y en bicicleta. No obstante, a veces hemos tenido la oportunidad de ver peregrinos a caballo y en silla de ruedas. Todas estas modalidades están reconocidas por la Iglesia y la Oficina del Peregrino de Santiago de Compostela, y, desde 2019, la modalidad a vela también es oficial. Pues levando anclas y tensando velas, el Camino del Mar de Muros y Noia nos ofrece una ruta jacobea muy especial, un camino por mar y con justificación histórica que da la posibilidad de tener otra perspectiva de los caminos jacobeos.

¿Cómo que un Camino de Santiago por mar?

Pues sí, y no es un invento. Si nos remontamos a la época de la Segunda Cruzada en Tierra Santa, en la primera mitad del siglo XII, hay constancia histórica de que muchos guerreros y soldados comprometidos con la guerra santa procedían del norte de Europa, y en su travesía hacia Tierra Santa pasaban navegando por las costas de Galicia. Así sucedió con las 200 naves procedentes de Gran Bretaña, Borgoña, Flandes y Alemania que arribaron en 1147 a la costa gallega. Antes de continuar su travesía, generalmente solían hacer una parada en Galicia para peregrinar a Santiago de Compostela y pedirle ayuda al Apóstol Santo en su arriesgada empresa.

La costa de Noia

Ya el rey Fernando II de León, cuyo sepulcro está en la Capilla de las Reliquias de la propia Catedral de Santiago de Compostela, dió a la villa de Noia el título de Portus Apostoli, quedando así oficializada su relación jacobea desde finales del siglo XII. Más adelante, en el siglo XV, el célebre navegante veneciano Pietro Querini abrió una ruta comercial con el norte de Europa no sin antes atracar en Muros para peregrinar a Santiago de Compostela.

Un camino anfibio

El Camino Marítimo de Muros y Noia es un camino distinto al que ya conocerás, una mezcla de navegación y senderismo. Se trata de realizar una travesía marítima de un mínimo de noventa millas náuticas y caminar los últimos doce kilómetros desde Bertamiráns (A Coruña) hasta Santiago de Compostela. Es éste un camino oficial reconocido por el Cabildo Catedralicio el día 15 de diciembre de 2020, antes del Año Santo 2021, y que ofrece la posibilidad de conseguir la Compostela sellando dos veces por jornada en los puertos y en los lugares por donde se pase caminando, incluso con credencial digital.

Etapas

Como buenos peregrinos de mar que somos te podemos recomendar una división en cinco etapas, en una mezcla de tres días de navegación y dos días de caminata:

  1. Baiona – Sanxenxo (por mar)
  2. Sanxenxo – A Pobra do Caramiñal (por mar)
  3. A Pobra do Caramiñal – Noia (por mar)
  4. Noia – Bertamiráns (tierra, 28 km)
  5. Bertamiráns – Santiago de Compostela (tierra, 12 km)

Puedes consultar el mapa y perfil de elevación desde Noia en la web oficial, es decir, las últimas dos etapas, que van por tierra. Vamos a ver cada una al detalle.

Etapa 1: Baiona – Sanxenxo

La costa de Baiona

Salimos de Baiona, una hermosa villa marinera que tiene el privilegio de ser la primera en conocer la noticia del Descubrimiento de América. Muy relacionada con el mar, de esta villa son naturales algunos de los marineros que sobrevivieron a la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano. Zarpamos y navegamos a través de la boca de la ría de Vigo, para llegar a las Islas Cíes. Allí podremos fondear y disfrutar de las vistas, de un baño o de una buena comida a bordo. Continuamos y pasamos a la ría de Pontevedra, con la isla de Ons, para finalmente llegar a Sanxenxo y fondear o atracar en su marina. En esta villa tendremos todo tipo de servicios.

Etapa 2: Sanxenxo – A Pobra do Caramiñal

Dejamos Sanxenxo, una villa muy turística y muy ligada a la navegación de recreo, en dirección a la hermosa, imponente y jacobea ría de Arousa. Nos esperan la isla de Sálvora, la península de O Grove con su fachada arenosa de la playa de A Lanzada y un montón de bateas, que nos anuncian una rica gastronomía de productos del mar. Podemos fondear ante la paradisíaca isla de Guidoiro Areoso, para comer y darnos un baño, y a continuación recalaremos en A Pobra do Caramiñal, donde podremos o bien fondear o atracar en su puerto. En su centro urbano encontraremos todo tipo de servicios.

La costa de Sanxenxo

Etapa 3: A Pobra do Caramiñal – Noia

Este último día de navegación será el más largo, y además navegaremos muchas millas en mar abierto. En esta travesía disfrutaremos de la panorámica de las dunas de Corrubedo y sus arenales, para entrar en la ría de Muros y Noia. Podemos fondear en Muros para disfrutar de las vistas y comer tranquilamente, y luego continuar navegando hacia nuestro destino, Noia, que cuenta con todos los servicios.

Etapa 4: Noia – Bertamiráns

Comenzamos nuestra primera etapa caminando, a través de unos 28 kilómetros que nos llevarán a Bertamiráns. La primera mitad de etapa será en ascenso, hasta llegar casi a los 500 msnm. Luego descenderemos pasando por diferentes aldeas, y a la altura de Brión nos desviaremos a Bertamiráns, con todos los servicios.

La catedral de Noia

Etapa 5: Bertamiráns – Santiago de Compostela

Nos restan 12 kilómetros para llegar a Santiago de Compostela. Poca distancia es, y se podría añadir a la etapa anterior, pero nos quedaría muy larga. Así, con esta breve etapa, podremos llegar a muy buena hora a Santiago de Compostela y, quien sabe, asistir a la misa del peregrino a las 12:00 horas.

A tener en cuenta en este camino diferente

La travesía no es precisamente corta, pues las noventa millas náuticas comenzarían en la ría de Vigo para ir pasando por las rías de Pontevedra, Arousa y finalmente la de Muros y Noia. Se podría arribar también desde el norte, a través del mar Cantábrico, de hecho hay quien lo denomina Camino Inglés, dada la procedencia de sus peregrinos.

El barco se puede amarrar en los puertos deportivos o incluso pueden fondear cerca de la costa, pero te recomendamos que consultes previamente a Puertos de Galicia.

Al igual que peregrinando por tierra no es válido ir en coche, sino a pie, en bicicleta o a caballo, la travesía marítima debe ser en velero y sin motor. No tendrás ampollas, aunque tal vez algún mareo y esperemos que ningún vuelco.

Una vez en Noia, te restarían 40 kilómetros a Santiago de Compostela, pero con hacer los 12 kilómetros que hay desde Bertamiráns sería suficiente.

Las bondades del Camino Marítimo

Para empezar, la propia experiencia de la navegación. Si no estás habituado a surcar los mares, navegar por la costa de Galicia será toda una aventura, y podrás incluso peregrinar paralelo a delfines, arroaces y demás animales marinos.

Las islas cíes

Por otro lado, las panorámicas de costa tomadas a bordo son impresionantes, y tanto si el mar está tranquilo como revuelto podrás capturar hermosas instantáneas para el recuerdo. Podrás hacer paradas en archipiélagos únicos como las islas Cíes, ciudades peregrinas como Pontevedra, enamorarte de la grandiosidad de la ría de Arousa y divertirte esquivando sus bateas para, finalmente, llegar a la salvaje ría de Muros y Noia, con sus históricos puertos.

Un detalle importante

Estamos pensando que… igual no tienes un barco. No te preocupes, siempre puedes alquilar un barco con patrón que te pueda llevar a buen puerto y conocer más sobre la costa y el mar de Galicia. Nosotros te podemos ayudar en ello, grumete.

¡Tierra a la vista!