El Camino de Santiago Miñoto Ribeiro es una ruta que conecta el norte de Portugal con la ciudad de Santiago de Compostela. Una ruta jacobea aún desconocida por la gran mayoría de la comunidad peregrina, pero que en las dos últimas décadas está siendo objeto de investigación y promoción por parte de historiadores, asociaciones y municipios involucrados, portugueses y españoles. Nosotros aportaremos nuestro granito de arena y en el presente artículo conoceremos un poco más acerca de este camino, que reconocido recientemente por la Iglesia y que permite conseguir la Compostela, fusiona historia, naturaleza, termalismo y vino en camino a Santiago de Compostela.

Un poco de historia

Las calzadas romanas y los caminos comerciales siempre han estado presentes en la configuración de los distintos caminos de peregrinación a Santiago de Compostela, como vías de paso ya existentes y que facilitaban el paso de viajeros y peregrinos. En el Camino de Santiago tenemos ejemplos, como la Vía XIX en el Camino de Santiago Portugués o la Vía XVIII en el Camino da Geira y dos Arrieiros. Por esta misma Vía XVIII, conocida también como Vía Nova, el Camino Miñoto Ribeiro comparte tramos del trazado así como inicios y finales de etapa.

Estas vías fueron utilizadas en la Edad Media una vez que la peregrinación a Santiago de Compostela comenzó a desarrollarse, y en el caso del Camino Miñoto Ribeiro, la Vía XVIII fue la vertebradora de este camino jacobeo. Testimonios de hospitales, puentes, monasterios, documentos históricos y la producción y comercio del vino sostienen la justificación histórica de este camino.

Las etapas

Partiendo de las tierras de Braga, el Camino Miñoto Ribeiro atraviesa la comarca de la Baixa Limia, la Sierra do Xurés y siguiendo el curso del río Miño, se adentra en la comarca vitivinícola de O Ribeiro, en la provincia de Ourense. De ahí, se dirige en dirección norte a Santiago de Compostela, a través de las provincias de Pontevedra y A Coruña.

Bom Jesus do Monte, Braga

Desde Braga hay tres opciones para entrar en Galicia, si bien nos centraremos en la principal comenzando en tierras gallegas, que en un momento dado vuelve a Portugal para volver a entrar a España.

Como siempre, cada peregrino puede configurar las etapas a su gusto, pero de forma estándar están divididas en nueve etapas, con un total de aproximadamente 174 kilómetros. Las etapas son:

  • Etapa 1: Portela de Home – Lobios (12,80 km)
  • Etapa 2: Lobios – Castro Leboreiro (14,90 km)
  • Etapa 3: Castro Leboreiro – Cortegada (26,30 km)
  • Etapa 4: Cortegada – Ribadavia (13,10 km)
  • Etapa 5: Ribadavia – Pazos de Arenteiro (19,70 km)
  • Etapa 6: Pazos de Arenteiro – Soutelo de Montes (29,60 km)
  • Etapa 7: Soutelo de Montes – O Foxo (27,5 km)
  • Etapa 8: O Foxo – A Gándara (20,70 km)
  • Etapa 9: A Gándara – Santiago de Compostela (9,10 km)

Etapa 1: Portela de Home – Lobios (12,80 km)

Desde Portela do Home se accede a Galicia a través de la frontera, que une Terras de Bouro, en Portugal, con Lobios, ya en Galicia. Una sucesión de miliarios romanos guían al peregrino con el río Caldo como compañero. Antes de llegar a Os Baños el camino pasa por los restos de la mansión romana de Aquis Originis, para poco después acometer el tramo final hasta Lobios, donde hay alojamientos y servicios.

Etapa 2: Lobios – Castro Leboreiro (14,90 km)

Esta etapa parte de Lobios, y las huellas del peregrino pisarán caminos empedrados y puentes con mucha historia, como el de Pacín. Una etapa más montañosa que ofrece seductores ejemplos de iglesias, cruceiros y lavaderos de piedra. Además, en esta etapa abandonamos España temporalmente para pernoctar en el fin de etapa portugués, Castro Leboreiro, donde hay alojamientos, servicios y una espectacular cascada.

Mirador del Castro de Leboreiro

Etapa 3: Castro Leboreiro – Cortegada (26,30 km)

En este tramo del Camino, dejamos atrás Castro Leboreiro y Portugal. Se desciende por vías empedradas, entre bucólicas y genuinas aldeas en dirección a Monterredondo. El río Miño hace acto de presencia y unas vistas panorámicas sobrecogedoras junto a una naturaleza exuberante acompañan al caminante hasta finalizar esta etapa en Cortegada, con alojamientos, servicios y aguas termales.

Etapa 4: Cortegada – Ribadavia (13,10 km)

Una de las etapas más cortas es la que parte de Cortegada, si bien hay una alternativa más larga y difícil. Una etapa sencilla y llana, entre bosques de alcornoques, robles y pinos que jalonan los senderos, muestran una naturaleza que nos sorprenderá, además de pequeñas aldeas como San Bieito, donde podemos ver el humilladero de Meréns. Todavía con el río el Miño como acompañante se alcanza Arnoia y posteriormente Ribadavia, antigua capital del Reino de Galicia y donde hay alojamientos y servicios, además de un hermoso casco histórico y deliciosos vinos de Ribeiro.

Igrexa de San Domingos da Ribadavia

Etapa 5: Ribadavia – Pazos de Arenteiro (19,70 km)

Dejamos atrás la hermosa Ribadavia, en la confluencia de los ríos Avia y Miño. El camino se dirige hacia Beade y al Monasterio de San Clodio, con el río Avia todavía como compañero de camino. Puentes, iglesias, cruceiros y muchos restos medievales serán fieles compañeros hasta el final de etapa, en Pazos de Arenteiro, con alojamientos y servicios.

Etapa 6: Pazos de Arenteiro – Soutelo de Montes (29,60 km)

Toca la etapa más larga y exigente de todo el recorrido, una etapa dura, con subidas de montaña. Comenzando en Pazos de Arenteiro nos salen al paso más puentes, caminos empedrados medievales y pequeñas aldeas a través de senderos salpicados por mámoas, túmulos funerarios característicos del Neolítico, hasta culminar esta etapa en Soutelo de Montes, con servicios y alojamientos.

Puente de Soutelo de los Montes

Etapa 7: Soutelo de Montes – O Foxo (27,5 km)

Abandonamos la localidad de Soutelo de Montes para acometer otra etapa larga, pero en progresivo descenso. Impresionantes paisajes acompañan este trazado, pasando por Gaxín y el puente medieval de Gomail. El camino atraviesa impresionantes paisajes hasta culminar esta etapa en O Foxo, donde disponemos de servicios y alojamientos.

Etapa 8: O Foxo – A Gándara (20,70 km)

Salimos de O Toxo y la ruta se dirige hacia las aldeas de A Mamoela y O Piñeiro, entre otras. Otro puente histórico conoceremos hoy, el de Sarandón, en una etapa que entronca con un importante camino jacobeo, la Vía de la Plata. La caminata finaliza en el pueblo de A Gándara, con todos los servicios y alojamientos.

Etapa 9: A Gándara – Santiago de Compostela (9,10 km)

La última etapa del camino, la más corta y que nos acerca a la meta. Un recorrido lleno de ilusión por llegar, que desde A Gándara va aumentando hasta alcanzar Santiago de Compostela entrando por el Arco de Mazarelos, una de las siete puertas medievales de la ciudad y por donde llegaba el vino del Ribeiro. Toca disfrutar del camino recorrido y de toda la magia vivida en los días pasados en la bella Compostela.

Catedral de Santiago

A tener en cuenta

Este camino está siendo poco a poco señalizado por los ayuntamientos implicados, pero no lo está en su totalidad. Nuestro consejo es siempre seguir algún track GPS, que puedes descargar en el sitio web oficial del Camino Miñoto Ribeiro. Como todo peregrino, sigue la flecha amarilla como señal inequívoca de tu buen camino.

Además, hay que tener en cuenta que es un camino que transcurre paralelo al Camino da Geira y dos Arrieiros, a veces incluso por el mismo trazado, por lo que también podrás encontrar señalización de otra ruta jacobea.

Si bien hay alojamientos y servicios, recomendamos encarecidamente reservar previamente alojamientos, y debes saber que pocas veces encontrarás albergue de peregrinos. Consulta las oficinas de turismo o la web oficial del camino para tener más información.

Esta ruta se puede hacer en cualquier época del año, aunque en los meses de otoño e invierno las temperaturas serán bajas y frías, y puedes encontrar lluvia.

Un camino para los sentidos

Además de todo su acervo histórico y patrimonial, el Camino Miñoto Ribeiro es una gran experiencia para los sentidos, pues ofrece lo mejor de las aguas termales de la provincia de Ourense así como sus mejores vinos del Ribeiro. Un camino solitario, en el que toda la magia y tranquilidad del Camino de Santiago harán que tu experiencia sea de los más emocionante, y tras echar la vista atrás, desde la Plaza del Obradoiro, recordarás con grán júbilo este camino pleno de sensaciones y emoción.