El Camino de Santiago Baztanés o Camino de Santiago de Baztán es una ruta jacobea no muy conocida entre la mayor parte de la comunidad peregrina, aunque igual (o más, si cabe) de fascinante que cualquier otra ruta. Con justificación y tradición histórica, se trata de una alternativa al paso de los Pirineos para todo peregrino proveniente de Francia, uniendo la ciudad gala de Bayona con Arre y Pamplona a través de casi 110 kilómetros. Vamos a conocer un poco más de esta preciosa ruta que discurre por el valle de Baztán, del cual toma prestado el nombre, sus verdes campiñas e interesantísimos hitos patrimoniales.

El camino Baztanés en la historia

Como sabemos, hay tantos caminos como procedencias de peregrinos. En este caso, el Camino Baztanés surge como enlace de dos procedencias de caminantes: en un primer caso, recogía a peregrinos llegados en barco a Bayona desde el norte de Europa, y en otro, a aquéllos desviados de la Vía Turonense, que nacía en París; decimos desviados, pues la Turonense era una ruta que atravesaba los Pirineos por San Jean a Pied-de-Port, donde se unían al clásico Camino de Santiago Francés, pero muchos peregrinos preferían atravesar la frontera por un paso más amable y menos exigente a través de los puertos de montaña de Otsondo y Belate.

Valle de Baztán

Así, esta ruta alcanzaría el Camino de Santiago Francés en Arre, a escasos 5 kilómetros de Pamplona, pasando por localidades como Urdazubi y Belate, entre muchas más, estableciéndose así como una alternativa de paso más a través del Pirineo occidental.

Las etapas del Camino Baztanés

Como siempre, cada cual puede realizar una propia división de etapas, pero siguiendo la página web oficial de Turismo del municipio de Baztán, podemos establecer la división que te proponemos a continuación.

Etapa 1: Bayona – Ustaritz, 14,3 km

Comienza la aventura en la catedral gótica de Bayona, donde podrás sellar tu credencial. Nos dirigimos a la rue d´Espagne, cuyo nombre es prueba de dirección correcta. Atravesamos el río La Nive, que llevaremos a mano izquierda. Seguimos la señalización, que por ahora nos llevará dirección San Jean a Pie-de-Port. Seguimos los meandros del río y pasaremos por un centro ecuestre donde encontraremos algún servicio, pero el último hasta llegar al fin de etapa. Continuamos hasta llegar a Portuberria, a la altura de Villefranque, y pasaremos por Nôtre Dame de la Nive, a la altura de Herauritz. Ya en Chemin Leihorrondo estaremos a las puertas de Ustaritz, nuestro fin de etapa, donde encontrarás todos los servicios.

Río de Bayona

Etapa 2: Ustaritz – Urdazubi / Urdax, 21,2 km

En esta etapa abandonaremos el curso del río La Nive y Francia, para entrar ya en España, disfrutando los últimos kilómetros de la región gala de Aquitania. Caminarás a través de las verdes praderas donde se cultivan los famosos pimientos de la villa de Espelette para llegar a Souraide, con mucha tradición jacobea y que marcará el comienzo de la subida a Pinodieta y su monte Erebi. Se llega a España por Dantxarinea, donde tendremos todos los servicios (recomendamos avituallarnos, pues por ejemplo en Urdax no hay cajeros automáticos). Continuamos y ya en Urdax podremos descansar como un auténtico peregrino medieval en el albergue del monasterio premonstratense.

Etapa 3: Urdazubi / Urdax – Elizondo, 18,8 km

Accederás al gran municipio de Baztán ascendiendo al puerto de Otsondo, donde es fácil verse envuelto en la bruma. Se desciende el valle con dirección a Amaiur / Maya, y se continúa por antiguas calzadas y puentes para llegar a la ermita de Santiago en Urrasun. Pasaremos por Ordoki y Arizkun, con un hermoso convento del siglo XVIII. Ya en la recta final pasarás por Bergara y caminarás paralelo al río Baztán. En Elbete, a las puertas del final de etapa, hubo un hospital de viandantes, pobres y peregrinos. Se prosigue para llegar a Elizondo, con todos los servicios, mucha devoción jacobea y… ¡un paraíso para los amantes del chocolate!

Elizondo

Etapa 4: Elizondo – Berroeta, 9,7 km

Pues sí, una etapa muy corta, pero con mucho ascenso. Pasarás por Lekaroz e Irurita, la segunda localidad más poblada de Baztán, con una magnífica arquitectura civil y varios servicios. Pasito a pasito el camino asciende a cotas más altas, llegando a Zigaurre y su ermita de San Andrés. Después podrás contemplar unas fascinantes panorámicas en el mirador del valle de Baztán y luego accederás a Ziga, donde destaca la iglesia parroquial herreriana de San Lorenzo, apodada por los locales como “La Catedral”. Los últimos pasos nos llevarán a Aniz, para finalmente descansar en Berroeta.

Etapa 5: Berroeta – Olagüe, 20,4 km

Se sale descendiendo de Berroeta en dirección a Almandoz, donde llegarás en ascenso y que cuenta con un restaurante en el palacio Galtzaga, del siglo XVIII. Se continúa en ascenso para llegar a Venta San Blas, donde en su posada sentirás el espíritu de los antiguos caminantes. Seguirás ascendiendo hacia el monte Larrondo y el monte Arluz, para alcanzar la cota máxima de casi 900 msnm en el Alto de Belate, donde podrás visitar la ermita de Santiago. Se continúa para llegar a Lantz, con varios servicios. Restan apenas cinco kilómetros para llegar a Olagüe, donde podrás finalmente descansar.

Etapa 6: Olagüe – Pamplona, 25 Km

Plaza de Pamplona

Saliendo de Olagüe te dirigirás hacia Leazkue, con su iglesia de la Ascensión. En descenso llegarás a Etulain, Burutain y Ostiz, con bar y diversas viviendas del siglo XVI como Casa Iriartea y Casa Gartxotena. Pasando valles y ríos más localidades esperan, como Olaiz y Sorauren, esta última con restaurante. Continuarás por el parque fluvial del río Ultzama y poco después divisarás el polígono industrial de Ezcabarte, para finalmente llegar a Arre y su puente medieval de la Trinidad, donde conectarás con los peregrinos del Camino de Santiago Francés y llegarás a la bella Pamplona. Por supuesto, tendrás a disposición todos los servicios, monumentos y encanto de la bella capital navarra.

A tener en cuenta

El Camino de Urdax-Baztan, como también se conoce, es sólo recomendable para caminantes con buena forma física y acostumbradas a los caminos de media montaña. No es especialmente complicado ni exigente, pero sí hay senderos pedregosos y muy técnicos, y con lluvia se embarran fácilmente (¡recomendadisimas las polainas!). Si has realizado el Camino de Santiago Primitivo, es muy similar a él en sus primeras etapas de montaña.

En general está bien señalizado, aunque a partir de Olagüe no tanto. En Francia, pequeñas pegatinas amarillas nos indican discreta pero adecuada señalización. Una vez en España, los adhesivos se convierten en pintura con las ya conocidas flechas amarillas.

Una roca con una flecha amarilla

Durante la ruta encontrarás localidades a fin de etapa con albergues y servicios, si bien en puntos intermedios durante la jornada puede ser que no encuentres bares y otros servicios, por lo que te recomendamos que vayas abastecido de agua y alimentos.

En los últimos años ha ido creciendo el número de peregrinos que lo recorren, si bien sus cifras no alcanzan la de los caminos oficiales. No obstante, todo su excepcional patrimonio natural y cultural, su señalización, sus albergues y gastronomía hacen que este camino no desmerezca ser andado.

Caminando por la “Suiza navarra”

Así califican algunos este valle del Baztán, con una mezcla de prados, hayedos, robledales, ríos y un sin fin de monumentos, además de mucho chocolate. Olvidado durante muchos años, el Camino Baztanés ha resurgido de sus cenizas cual ave fénix, tal vez por su suave y delicioso trazado y la inusitada belleza que ofrece al peregrino. Un valle y un camino con toda la esencia del Camino de Santiago y la magia del medievo, y en sus senderos deberás estar atento, pues la tradición sitúa por estos lares brujas y agotes, de los que se decía que olían muy mal y que por donde ponían un pie descalzo no volvería a crecer la hierba.

¡Atento al paso, peregrino!