Carlota Valenzuela es una joven granadina que el pasado 2 de enero de 2022 se puso las botas para caminar los miles y miles de kilómetros que separan Finisterre de Jerusalén, en Tierra Santa. En sus palabras, “es salir del fin para llegar a donde todo empezó”. Una peregrinación que realizará a pie, excepto cuando geográficamente sea imposible y deba tomar barcos, por supuesto. Un camino que hará sola, aunque acompañada de un valioso bagaje espiritual para avanzar en su fascinante peregrinación.

Una chica de 29 años peregrinando sola a Jerusalén desde Finisterre

Y con mucho poder. Con un doble grado de Derecho y Ciencias Políticas, un MBA en Comercio Exterior y un buen puesto de trabajo en una gran multinacional, muchos se preguntarán qué necesidad tiene la valiente Carlota de hacer este alto de un año en una vida, una especie de año sabático como se hacía en el Grand Tour del siglo XVIII, antecedente del concepto de Turismo actual.

Carlota Valenzuela saliendo de Finisterre