Dar con la definición exacta de lo que es el cicloturismo es algo complicado, pues su práctica depende de los objetivos personales de cada uno y de lo que se esté buscando. En términos generales, el cicloturismo es la práctica del ciclismo de una forma no competitiva por motivos de ocio y recreacionales. Con este post queremos acercarte una forma de turismo activo que está cada vez más en auge en la actualidad, el cicloturismo, que además encaja perfectamente si lo que quieres es realizar el Camino de Santiago sobre dos ruedas.

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¿En qué consiste hacer cicloturismo?

Según un informe encargado por el parlamento europeo en 2012 sobre la Eurovelo, la red de vías para bicicletas de Europa, el cicloturismo implica visitas recreativas, ya sea durante más de un día o de solo un día fuera de casa, que entienden el ciclismo de ocio como una parte fundamental o importante de la visita. En ocasiones es intermodal, pues se utilizan otros medios de transporte para alcanzar el inicio de etapa o bien regresar desde el final de etapa. Se trata, por tanto, de una forma de viajar que exige esfuerzo físico, por lo que está englobado en el concepto de turismo activo.

La esencia del cicloturismo va mucho más allá del recorrido en bici, pues se trata de una relación del ser humano con la máquina en la que debe haber colaboración y confianza, una experiencia que ofrece la libertad de elegir, soltar, conectar y desconectar a la vez. Puedes viajar solo o en grupo, y de hecho cada vez más se ven muchas familias y amigos viajando de este modo, por lo que también es ideal para disfrutar con los tuyos.

una bicicleta con alforjas apoyada en un muro

Esta experiencia empieza ya desde el momento en que decides planificar tu viaje. Tendrás que decidir el sitio, plantearte la ruta que harás, estudiar el terreno y el kilometraje diario, decidir si comes en ruta o llevas tu comida en formato picnic, qué paradas quieres hacer para descansar o para conocer algo más sobre los lugares por donde pasas y, por supuesto, dónde pernoctar. Todo esto, sin olvidar tu preparación física previa.

Diferentes tipos de cicloturismo

Si profundizamos un poco en el gran universo que significa el cicloturismo, podemos identificar tres modalidades: las vacaciones en bicicleta, el ciclismo en vacaciones y el excursionismo en bicicleta. Parecen iguales, pero tienen diferencias. ¿Las descubrimos?

  • Vacaciones en bicicleta: el ciclismo es la principal actividad de las vacaciones, en las que hay, al menos, una noche o más pernoctando fuera de casa. Sería así la modalidad que más se aproxima al concepto de Cicloturismo. Algunos estudios, como Inddigo Altermodal (2010), lo denominan como cicloturismo itinerante o de alforjas, con distintos alojamientos cada día.

Una silueta de una peregrina en bici al atardecer

  • Ciclismo en vacaciones: en este caso, el ciclismo forma parte de las vacaciones, aunque no es exclusivamente la única actividad. Son desplazamientos en bicicleta realizados desde el lugar de alojamiento o desde otro punto, como parte importante de las vacaciones.
  • Excursionismo en bicicleta: se trata de desplazarse en bicicleta desde la propia casa, con una duración mínima de tres horas. Se utiliza el término excursionismo y no turismo, pues no hay pernocta fuera del hogar.

El cicloturismo en el Camino de Santiago

Si juntamos el Camino de Santiago y la bicicleta, estaríamos hablando a priori del primer tipo de cicloturismo, es decir, vacaciones en bicicleta. Por tanto, salimos con nuestra bicicleta de una localidad para recorrer una distancia y llegar a otra, realizando así una etapa de una ruta jacobea. Como sabrás, puedes decidir libremente qué ruta hacer, cuántas etapas y días, en qué alojamiento pernoctar y, relacionado con esto, algo que es muy importante, cómo llevar tu equipaje. En este sentido, puedes escoger distintas opciones.

  • Cicloturismo autosuficiente : eres como un caracol, con la casa a cuestas. Consiste en llevar contigo todo lo necesario en tus alforjas para abastecerte y dormir. Se trata de toda una aventura, ya que además de planificar la ruta, tendrás que buscar el lugar idóneo para acampar. ¡Toda una experiencia para los más aventureros!
  • Bikepacking: esta modalidad consiste en llevar contigo todo lo necesario para la ruta, comprimido en bolsas de cuadro, delanteras y de sillín. Está pensada para llevar todo lo indispensable sin necesidad de llevar alforjas, para no tener ningún elemento que sobresalga lateralmente de la bicicleta. Es perfecta para realizar rutas por senderos estrechos.

Un peregrino en bici con alforjas en un carril

  • Cicloturismo ligero o asistido: es la opción en la que contratamos un servicio de transporte de equipaje y alojamientos con una agencia de viajes, como por ejemplo, nosotros mismos. Actualmente, esta es una modalidad muy practicada en Europa y la que mejor se ajusta al Camino de Santiago. ¡Muy cómoda para realizar viajes en bicicleta de unos cuantos días de duración!

Elementos básicos para el cicloturismo

Por supuesto, en primer lugar hay que hablar de la bicicleta. Podría utilizarse cualquier tipo de bicicleta, si bien es recomendable que sea robusta, cómoda y que sus componentes y recambios sean fáciles de encontrar allá por donde pensemos pasar.

Por otro lado, son imprescindibles los siguientes elementos:

  • Cuadro: la estructura básica de la bicicleta es imprescindible. La podemos encontrar de diversos materiales, como el cromo-molibdeno o el aluminio de buena aleación. En función del peso que vayamos a llevar, deberá ser más o menos resistente.
  • Ruedas: aparte del movimiento necesario para viajar, será necesario que sean lo suficientemente resistentes para cargar con el peso de las alforjas.
  • Alforjas: imprescindibles para llevar nuestros enseres personales. Lo ideal es que sean impermeables, robustas y ligeras a la vez, y que ofrezcan el espacio suficiente para todo aquello que queramos cargar.
  • Grupo: un buen sistema de marchas será necesario para facilitar el pedaleo en las subidas, y así minimizar el esfuerzo físico.
  • Manubrio: más conocido como manillar, el más habitual en el cicloturismo es el de tipo mariposa, aunque se pueden utilizar otros como el de carretera, MTB doble altura, etc.
  • Pedales: cualquier tipo de pedal es válido para cicloturismo, pero si se utilizan pedales de calas o enganches, han de permitir el uso de zapatillas de ciclista que permitan caminar.
  • Portaequipajes: tanto traseros y delanteros, los hay de diversos materiales, aunque es aconsejable que sean de acero y robustos.

Un ciclista levantando su bici al sol

Podríamos citar más elementos, aunque eso depende ya de tus necesidades. Por supuesto, no olvides llevar casco, ropa ligera y cómoda, luces delanteras y traseras, chaleco reflectante y repuestos para posibles averías. Muy importante si realizas el Camino de Santiago es, además, no olvidar una campanilla para avisar a los peregrinos de que los vas a adelantar.

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Tú y yo haciendo el Camino de Santiago. No sé, piénsalo…

Así de directa es tu bicicleta, que tiene ganas de marcha. Si te gusta el turismo activo en su modalidad de cicloturismo, una opción sosegada pero intensa en emociones, el Camino de Santiago en bicicleta es una opción perfecta para tus vacaciones. Puedes realizar los kilómetros que desees, aunque recuerda, si también quieres conseguir tu Compostela, deberás realizar al menos los últimos 200 kilómetros de alguna de las rutas oficiales, y nosotros te aconsejamos el Camino Francés desde Ponferrada. Tenemos más opciones, las que quieras, tú ponte el casco y pedalea, que nosotros nos ocuparemos del resto.

¡Buen Camino, bicigrino!