El Camino de Santiago no ha hecho, desafortunadamente y por causas ajenas a él, muchas migas con la pandemia de COVID-19, pues con tanto confinamiento, cierres perimetrales y demás medidas tomadas por las distintas Administraciones, peregrinar a Santiago de Compostela era prácticamente un imposible en 2020. Pero con una mochila cargada de ilusión, y de la luz del peregrino, hemos seguido adelante y hemos continuado con el Camino de Santiago.

No fue hasta el mes de julio de 2020, incluso ya en los últimos días del mes de junio, cuando se empezó, en palabras de muchos peregrinos, a “abrir el Camino”. Y efectivamente se abrió, y pudimos empezar a contar, aunque fuese con los dedos de las manos, los primeros peregrinos “post-COVID”.

Camino de Santiago y la mochila de la Luz