Consejos camino de Santiago

Normalmente, la mejor recomendación que le podemos dar a un futuro peregrino es que deje de leer información por internet y se lance a la aventura de realizar el camino por primera vez. No obstante, tampoco hay que ser imprudente, así que te vamos a dar los mejores consejos para el camino de Santiago.

Eso sí, no vayamos tan rápido, antes de darte los consejos, para que te sean prácticos, deberás saber si vas a realizarlo a pie o en bici. Una vez hayas decidido esto continua leyendo.

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Consejos para realizar el Camino de Santiago a pie

En primer lugar, señalar que este es el medio más utilizado por los peregrinos, ya que son el 95 % de los peregrinos los que realizan el camino a pie. No obstante, señalar que requiere de cierta preparación física, pues no es fácil recorrer más de 100 kilómetros andando si se lleva una vida sedentaria. En este artículo te enseñamos cómo prepararte físicamente.

Pero también la preparación psicológica es importante:

En primer lugar, hay que tener fe, pero no religiosa, aunque no está demás, sino que hay que tener fe en que se va a terminar el recorrido. El camino, depende de cual elijas claro está, requiere de mucha paciencia pues hay días que parece que no acaban nunca. Cuando la etapa supera los 30 kilómetros el día se hace eterno. No obstante, hay que pensar siempre que la recompensa merecerá la pena.

Tener claro el propósito o la meta: como en todo en prueba que requiera esfuerzo hay que tener en cuenta el objetivo, siempre hay que tenerlo en mente, o de lo contrario no podrás superar la prueba.

Pasar del móvil, no tenerlo en cuenta, ya que no solo te arruinará el recorrido sino que te puede desmotivar. El camino es una experiencia única e irrepetible, pero siempre cansará más que estar en primera línea de playa tomando el sol. Por ello, ver en Instagram a tus amigos en la playa no es algo recomendable.

Dedicarse tiempo a uno mismo mientras se realiza el itinerario: la soledad siempre viene bien para mejorar la motivación y aumentar la concentración. Además, recuerda que la sensación de cansancio se contagia, por lo que si uno de tu grupo está exhausto tú también lo acabarás, aunque realmente no lo estés.

Disfrutar del camino, no de la meta: siempre deberá ser tu prioridad, pues aunque sea duro, cueste, también es muy agradecido y los paisajes serán una de las mejores cosas que veas en tu vida.

 

Cuídate, no intentes ser un Superman

Cuando nos enfrentamos a un reto físico siempre intentamos dar más del 100% y eso en una prueba de resistencia es fatal. Por ello, lo mejor es tratar de cuidarnos un poco y darnos pequeños lujos de vez en cuando.

Por ejemplo, los pies son el elemento fundamental para que nuestra etapa sea o no un éxito. Si les dedicamos unos pocos minutos al día par cuidarlos y mimarlos con un masaje tendremos mucho hecho.

Además, no solo hay que fijarse en los pies, sino también en nuestro estómago. En el norte se come muy bien, por lo que si tienes la oportunidad de comer bien y de llenarte un poco más de la cuenta ¡Hazlo! Lo único que tendrás que hacer después es andar un poco más rápido para recuperar el tiempo perdido, pero lo harás con otro estado de ánimo, de buen humor.

En relación con la comida, también hay que tener en cuenta la bebida. El agua es clave para hidratarnos y realmente debemos hidratarnos bien. Uno de los mayores peligros de la deshidratación es que psicológicamente es como un martillo que te va machando poco a poco. Siempre ten a mano una botella de agua.

 

El mejor consejo que te podemos dar: no te frustres

La frustración es el peor enemigo del deportista en una prueba de resistencia. Tampoco es que el camino sea una gran prueba, pero habrá momentos en los que te frustres.

Por ejemplo, cuando te pierdas ( y alguna vez no encontrarás el camino con facilidad). Cuando uno se pierde lo mejor que puede hacer es calmarse y no empezar a enfadarse por consecuencia de la frustración. El recorrido está muy bien señalizado por lo que en poco tiempo volverás a saber como continuar con la etapa.

Tampoco debes frustrarte si una etapa te resulta más larga de lo que habías pensado que iba a ser. No por quejarte más vas a ir más rápido. Por cierto, eso es otro buen consejo: si vas en grupo no te quejes, o acabará todo el mundo harto de ti.

Como ves, la frustración cuanto más lejos, mejor.

 

La mochila: tu mejor aliado o tu peor enemigo

La mochila es necesaria, empecemos por ahí, por ello tienes que saber qué llevar en la mochila. No obstante, no solo has de saber qué llevar sino que debes saber cómo manejarte con ella. Esto solo te servirá si vas en grupo:

-En primer lugar, las personas más fuertes del grupo deben llevar la carga más pesada.

-Hay que hacer rotaciones, pues nadie puede llevar más de 20 kilos de peso a la espalda durante 20 kilómetros sin cansarse.

-Por último, tienes que hacer descansos cada cierto tiempo, ya que llevar peso en la espalda no es bueno y menos durante tanto tiempo.

 

Consejos para hacer el camino de Santiago en bici

En bici la cosa cambia mucho y tu misión principal será que la bici te aguante durante todo el recorrido. Para ello, hay que cuidar y mucho las ruedas, ya que es lo que más se va a averiar. Por ello, antes de cruzar una determinada zona debemos ver si no hay nada que pueda hacer que pinchemos.

No obstante, esto es algo muy difícil y que entorpece la marcha, por lo que si no es nada manifiesta lo mejor es arriesgar. Si se pincha, lo único que habrá que hacer es cambiar la rueda, lo cual no te llevará más de 20 minutos.

En segundo lugar, conviene que lleves parches para que si pinchas, que lo más seguro es que lo hagas, puedas recuperarte y no tengas que cargar con la bici el resto de la etapa. Los parches son baratos, por lo que no se supondrá carga económica alguna.

Además, conviene que entrenes, pues no es lo mismo andar por una zona montañosa que hacerlo en bicicleta. Esto se debe a que la bici es difícil de manejar en esta clase de terreno y si no practicas antes lo más normal es que te caigas. Por ello, hacer rutas antes de empezar el camino es una idea excelente.

Por último, tu bici debe estar preparada para todo tipo de terrenos, no solo para el asfalto. Si metes una bici de competición (entendemos por bici de competición aquella preparada para competir en asfalto) en una zona montañosa lo más seguro es que la rueda reviente en menos de media hora.

 

El último consejo

Ahora sí, una vez has tenido en cuenta todo estos consejos, puedes empezar a dejar de leer información por internet y emprender el camino. Te recomendamos que no pospongas el viaje, sino que lo hagas lo antes posible, pues no te vas a arrepentir.