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Esta etapa del Camino Portugués es una jornada suave, de apenas 21 kilómetros, en la que dejamos atrás el bullicio de Pontevedra para adentrarnos en un paisaje gallego que mezcla el verde del interior con el eco de la costa que acabamos de abandonar. Tras cruzar el río Lérez, es buena idea detenerse un instante y despedirse de la plaza de la Peregrina, patrona de los que caminan, antes de poner rumbo al norte.
La primera parte del trazado discurre junto al observatorio de las Marismas de Alba, un humedal de ochenta hectáreas que sorprende a quien pasa sin conocerlo: es uno de los puntos de mayor diversidad ornitológica de Galicia, con 123 especies de aves registradas. Merece la pena parar unos minutos en el mirador, sobre todo si caminas a primera hora, cuando los reflejos del agua y el canto de las aves convierten la pausa en algo más que un descanso.
A medida que avanzamos, el Camino comparte buena parte del recorrido con carreteras secundarias y cruza algunos pasos a nivel. Conviene llevar el paso tranquilo y cruzar con calma: no es una etapa exigente físicamente, pero sí requiere un poco de cabeza. En Briallos, a apenas medio kilómetro de la ruta, un pequeño desvío nos lleva a las Cascadas del Barosa, un rincón natural con una caída de agua de sesenta metros y catorce antiguos molinos escalonados a lo largo del cauce. Si el tiempo acompaña, es un paréntesis que nadie suele lamentar: la humedad del bosque y el rumor del agua resumen lo mejor de la Galicia interior.
El destino es Caldas de Reis, villa termal reconocida desde época romana por sus aguas, que siguen brotando calientes en pleno centro del pueblo. Tras sellar la credencial, el plan casi obligado es sentarse en la terraza de una cafetería junto al puente romano, refrescar los pies en las fuentes termales y pasear por el jardín botánico, un pequeño pulmón verde que acompaña al río y que resulta especialmente agradable al atardecer. Aquí la etapa termina despacio, sin prisa, preparando el cuerpo para el tramo final rumbo a Santiago.
Una vez hayas cruzado el río Lérez, el Camino se alejará de Pontevedra y te guiará hacia el observatorio de las Marismas de Alba, un vasto humedal de 80 hectáreas que alberga una amplia variedad de especies vegetales y 123 especies de aves. La ruta transcurre por carreteras donde se entrecruzan numerosos caminos y pasos a nivel, por lo que es importante mantener la precaución. Al llegar a Briallos, te recomendamos desviarte unos quinientos metros para visitar las impresionantes Cascadas del Barosa, un paraje natural de una belleza extraordinaria, donde podrás contemplar una hermosa cascada de sesenta metros de altura y catorce molinos dispuestos a lo largo del curso de agua. Al llegar al final de tu etapa en Caldas de Reis, el agua sigue siendo la protagonista, ya que es uno de los destinos termales más destacados de Galicia. Te sugerimos el plan perfecto para disfrutar de una tarde tranquila: después de dar un breve paseo por el jardín botánico, siéntate en una de las terrazas y disfruta de la serenidad mientras escuchas el murmullo del río.Fotos
Albergues
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Albergue de peregrinos de A Portela
Dirección A Cancela, s/n 36692 A Portela
Sitio web +34 655 95 28 05
Email info@barosa.es
Sitio web No disponible
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Albergue de peregrinos Virgen Peregrina
Dirección C. Ramon Otero Pedraio, s/n 36004 Pontevedra
Sitio web +34 986 844 045
Email alberguevalenca@gmail.com
Sitio web No disponible
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Albergue de peregrinos de Briallos
Dirección Lugar San Roque, s/n 36658 Briallos
Sitio web +34 986 536 194
Email No disponible
Sitio web No disponible
