La tasa turística en Galicia ya es una realidad para los visitantes que pernocten en la comunidad gallega. Las ciudades de Santiago de Compostela y A Coruña estrenaron este nuevo gravamen en otoño de 2025: en Santiago entró en vigor el 1 de octubre, y A Coruña empezó a aplicarla unos días antes, a finales de septiembre. Con esta medida, Galicia se suma a otras regiones pioneras en España en el cobro de un impuesto dirigido a reforzar la financiación de servicios públicos y avanzar hacia un modelo turístico más sostenible.

Tasa turística en Galicia

La tasa turística en Galicia afectará a visitantes no residentes, turistas y peregrinos

¿En qué consiste la nueva tasa?

La tasa turística en Galicia grava las estancias en alojamientos por parte de visitantes no residentes. Su importe varía según el tipo de establecimiento y su categoría, con tarifas que oscilan entre 1 y 2,5 euros por persona y noche. En hoteles de cinco estrellas, por ejemplo, el recargo es de 2,5 €, mientras que en pensiones, hostales y albergues turísticos se aplica 1 €. Además, existe un límite máximo de 5 noches: a partir de la sexta noche ya no se sigue cobrando la tasa. Esta tasa deberá ser abonada directamente por el usuario al alojamiento.

El tributo se regula como una “recarga” sobre el impuesto autonómico aprobado por la Xunta de Galicia, lo que permite a los ayuntamientos decidir si la aplican y en qué condiciones. Por ahora, Santiago y A Coruña son las primeras ciudades gallegas en ponerla en marcha, aunque se espera que otras localidades estudien incorporarla más adelante.

Exenciones y cómo afecta a los peregrinos

La norma incluye exenciones específicas. Están dispensados de pagar:

  • Menores de edad.
  • Visitantes que se alojen por motivos de salud.
  • Participantes en congresos, competiciones deportivas oficiales o programas sociales.
  • Personas afectadas por situaciones de fuerza mayor.

En lo que afecta al Camino de Santiago, un punto clave es que los peregrinos alojados en los albergues públicos de la Xunta están exentos del pago. Esto significa que quienes hagan uso de la red de albergues del Plan Xacobeo no verán incrementada su factura.

Sin embargo, la mayoría de peregrinos que duermen en alojamientos privados al final de su ruta sí deberán pagar el recargo correspondiente. El coste absoluto es pequeño (1 € en la mayoría de alojamientos económicos), y como la mayoría de peregrinos pernoctan solo una o dos noches al finalizar su Camino, el impacto total suele ser reducido.

Albergue Xunta de Galicia en Sarria

Peregrinos llegando al Albergue Público de Peregrinos de Sarria

Controversia y reacciones

La introducción de la tasa turística no estuvo exenta de polémica. Asociaciones hoteleras de Santiago y A Coruña presentaron recursos judiciales solicitando suspender la medida, alegando perjuicios al sector. Los tribunales, sin embargo, denegaron la suspensión al considerar que el gravamen recae sobre los visitantes, no sobre los hosteleros, y que no se aprecia un daño económico inmediato para las empresas.

Algunos viajeros manifestaron dudas o quejas iniciales y se planteó la posibilidad de que ciertos turistas buscaran alojarse en municipios cercanos sin tasa. Las autoridades locales rechazaron esta idea asegurando que “nadie deja de viajar por un euro más por noche” y recordando que las grandes capitales europeas aplican medidas similares sin efectos negativos apreciables en la demanda.

Por su parte, los ayuntamientos defienden que la recaudación permitirá mejorar servicios clave como limpieza, mantenimiento urbano y seguridad, especialmente en temporadas de alta ocupación. En ciudades como Santiago, que recibe más de medio millón de peregrinos al año, la presión turística se ha convertido en un reto estructural. La tasa se presenta así como una herramienta para equilibrar la balanza entre hospitalidad y sostenibilidad.

Galicia en el contexto internacional

Con esta iniciativa, Galicia entra en la tendencia global de aplicar tasas turísticas para regular la afluencia y obtener ingresos destinados a la conservación del destino. Más de 19 países europeos ya cuentan con impuestos similares en ciudades como París, Roma, Ámsterdam o Berlín. En España, Cataluña y Baleares llevan años aplicando tasas de este tipo, mientras que otras comunidades las han estudiado o directamente descartado.

En Galicia, además de Santiago y A Coruña, Vigo ya ha iniciado los trámites para implantar la tasa en el futuro. Otras ciudades con alta presión turística podrían seguir el mismo camino en los próximos años.

Recepción del albergue de Olveiroa

Recepción del albergue de Olveiroa

Conclusión: ¿Qué supone para los peregrinos?

Para los peregrinos, el impacto inmediato es modesto y depende del alojamiento elegido:

  • Sólo afecta a Santiago de Compostela y A Coruña, por el momento.
  • Sin coste si duermen en albergues públicos de la Xunta.
  • Entre 1 y 2,5 € por noche si optan por alojamientos privados al finalizar su ruta.

Más allá del coste, la medida abre un nuevo capítulo en la gestión turística de Galicia, que busca equilibrar su atractivo global con la preservación de su vida local. Queda por ver cómo evolucionará la aplicación en los próximos meses y si otras ciudades jacobeas se sumarán a esta tendencia.