Calzado para el Camino de Santiago en verano: Las zapatillas de trekking son la opción más recomendable, ya que reúnen todas las características que podemos pedir a un calzado para hacer el Camino de Santiago. Son ligeras, tienen una suela firme y más acolchada y flexible que las botas de montaña, algo que tus pies agradecerán.

 

Calzado para el Camino de Santiago en invierno: Sin duda la mejor opción son botas de montaña que, además de aportar una mayor sujeción al tobillo, disponen de suelas robustas perfectas para terrenos escarpados o resbaladizos. Es muy importante que elijas unas que sean impermeables.

 

No te olvides de añadir a tu maleta un calzado complementario para descansar los pies. Recomendamos llevar un par de zapatillas de deporte o sandalias y unas chanclas para las duchas de los albergues.