El Camino de Santiago puede hacerse en cualquier época del año. Si bien es cierto que la experiencia será muy diferente eligiendo una u otra estación.

Temporada alta: Va desde principios de mayo hasta mediados de septiembre. En esta época las temperaturas suelen ser más calurosas y por lo tanto el número de peregrinos es mayor. Llegando incluso a masificarse en algunos tramos de los Caminos más populares como el Francés o Portugués. Es la época perfecta si, además de vivir la experiencia en el Camino de Santiago, también quieres conocer gente y disfrutar del ambiente peregrino en todo su esplendor. Si planeas tu viaje en esta época del año te recomendamos contratar con antelación tus alojamientos o optar por rutas menos masificadas.

Temporada baja: Comprende casi todo el invierno, desde noviembre a finales de febrero o principios de marzo. Las inclemencias del tiempo hacen que prácticamente no haya peregrinos en estas fechas y la mayor parte de alojamientos y servicios estén cerrados. Si decides hacer el Camino de Santiago en esta época te recomendamos planificar bien tu itinerario y hacer tus reservas previamente.

Temporada media: Corresponde a los meses restantes del año y para muchos es la época perfecta para hacer el Camino de Santiago. Temperaturas suaves, bosques otoñales y campos y senderos llenos de flores serán un regalo para los sentidos. Además la aglomeración es mucho menor que en los meses estivales y no suele ser un inconveniente para disfrutar de la experiencia.