A lo largo de todas las rutas jacobeas existen multitud de elementos e indicadores que os ayudarán a orientaros, haciendo que sea prácticamente imposible perderse.

La flecha amarilla: Es la señal más importante y la que con más frecuencia encontraréis en vuestro Camino de Santiago. Las encontraréis cada pocos metros pintadas en árboles, en las fachadas de las casas, en postes de tendido eléctrico, en el suelo, en las iglesias, en las rocas, en señales verticales. Siempre están a la vista y su llamativo color nunca pasará desapercibido.

Hitos o mojones kilométricos: Son el segundo elemento de señalización más importante del Camino de Santiago. Se trata de construcciones de piedra y hormigón en los que habitualmente figura la flecha amarilla, la concha de vieira y, a veces, los kilómetros que faltan para llegar a Santiago de Compostela.

Aunque son similares, su diseño y frecuencia de uso puede variar de una comunidad a otra. En Galicia encontraréis un mojón cada 500 metros, los cuales sirven también para señalar lugares de cierta importancia histórica, religiosa o monumental

Señales de tráfico y paneles informativos: Que tendrán un diseño u otro según la comunidad autónoma en la que nos encontremos.

Concha de vieira: Después de la flecha amarilla, la vieira es el símbolo del Camino por excelencia. Lo más común es encontrarla sobre fondo azul, que identifica al Camino como Itinerario Cultural Europeo.

En las calles de muchas ciudades y villas encontraréis la vieira bañada en bronce, que, junto con otras señales, os indicará el Camino a seguir para salir de la ciudad.