Hacer el Camino de Santiago con niños siempre es una idea fantástica. Y es que este viaje ayuda a crear vínculos muy especiales y significativos entre todos los miembros de la familia.

Pero además de ser una experiencia genial para toda la familia, también es muy enriquecedora para la educación de los más peques por todos los valores que transmite. Amor por la naturaleza, compañerismo, solidaridad, empatía, ejercicio físico, esfuerzo, superación… son algunos de los muchos aprendizajes que se encontrarán y que les servirán para aplicar en todos los ámbitos de su vida.

Ahora bien, para hacer el Camino de Santiago con niños es recomendable planificar bien el itinerario y elegir una ruta sencilla sin mucha dificultad y en etapas cortas. Una buena opción es el Camino Francés desde Sarria o Camino Francés desde O Cebreiro, que podréis realizar en algo más de una semana.