Aunque el Camino de Santiago es relativamente fácil y cualquier persona puede realizarlo, es posible que nos lesionemos al realizar un sobreesfuerzo al que no estamos acostumbrados. En caso de que no puedas continuar caminando dispondrás de un vehículo de apoyo que podrás utilizar para llegar al final de etapa.

 

Si requieres asistencia médica, no te preocupes. Recuerda que cuentas con un seguro de viaje que incluye los traslados al centro médico u hospital más cercano. Además, el guía estará pendiente de ti en todo momento para ayudarte en todo lo que necesites. ¡Pero vamos a ser positivos y pensar que vas a llegar a Santiago sin complicaciones!