Peregrinar en nombre o recuerdo de otra persona: la peregrinación por encargo y el Vicarie Pro

13 julio, 2026

Hacer el Camino de Santiago en nombre de otra persona es una de las tradiciones más antiguas de la peregrinación jacobea. Durante siglos, peregrinar por encargo de otro fue una práctica habitual por motivos muy diversos: votos, penitencias, mandas testamentarias. Hoy esa tradición sobrevive de forma acotada en el Vicarie Pro: la anotación que la Oficina del Peregrino añade a tu Compostela cuando has caminado en memoria de alguien fallecido.

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Hay personas que llegan a la Oficina del Peregrino de Santiago con una credencial sellada, una historia a cuestas y una pregunta en la boca tras completar el Camino de Santiago: ¿puedo pedir que mi Compostela lleve también el nombre de alguien fallecido? La respuesta es sí. Y tiene un nombre en latín que viene de siglos atrás: Vicarie Pro.

Pero la historia de peregrinar en nombre de otro es mucho más antigua y más rica que esa anotación en un documento. Durante siglos, caminar hasta Santiago en representación de otra persona (y no solo fallecida) fue una práctica habitual, reconocida por la Iglesia y por los tribunales civiles, que abarcaba situaciones tan distintas como cumplir un voto ajeno, redimir una pena judicial o ejecutar la última voluntad de un difunto. Esta guía explica las dos caras de esa tradición: lo que queda de ella hoy y lo que fue durante la Edad Media.

Peregrinos medievales

Peregrinos medievales

Qué significa Vicarie Pro

Vicarie Pro es una expresión latina que significa literalmente "en lugar de" o "en nombre de". Cuando un peregrino llega a Santiago habiendo hecho el Camino en memoria de alguien fallecido, puede solicitar a la Oficina del Peregrino que se añada a mano, bajo su nombre en la Compostela, esa anotación seguida del nombre de la persona por quien ha peregrinado. La Compostela siempre se expide a nombre del peregrino que ha caminado. Eso no cambia. Lo que cambia es que ese documento, además de acreditar tu peregrinación, deja constancia del nombre de quien no pudo llegar.

Para quién es el Vicarie Pro hoy: solo para personas fallecidas

Aquí es donde la práctica medieval y la realidad actual divergen de forma importante, y donde circula más información incorrecta en foros y blogs. La Oficina del Peregrino de Santiago confirma que hoy la anotación Vicarie Pro se concede exclusivamente para peregrinar en memoria de alguien fallecido. Ya no se tramita para representar a personas vivas, aunque no puedan caminar por motivos de salud o edad avanzada. En la Edad Media esos supuestos estaban contemplados; hoy no.

El caso que reconoce actualmente la Oficina es el del peregrino que hace el Camino en memoria de alguien querido que ya no está: un padre, una madre, una pareja, un amigo íntimo que no llegó a cumplir el sueño de llegar a Santiago, o que iba a hacerlo contigo y ya no puede. En estos casos, la Oficina accede a la solicitud con naturalidad y mucho respeto.

Cómo pedir el VicariePro en la Oficina del Peregrino

El proceso no tiene ninguna complejidad burocrática, pero conviene saber cómo abordarlo para que la experiencia sea lo más significativa posible. No hay formulario específico ni ventanilla diferenciada: simplemente explicas tu intención al llegar con tu credencial sellada.

  • Camina al menos los kilómetros requeridos — 100 km a pie o a caballo, 200 km en bicicleta — y sella la credencial con normalidad, como cualquier otro peregrino. No hay ningún proceso diferente durante el Camino.
  • Al llegar a la Oficina, explica tu intención desde el principio. Di claramente que has peregrinado Vicarie Pro y da el nombre completo de la persona fallecida en cuyo nombre has caminado.
  • La Compostela se emitirá a tu nombre. Lo que cambia es que añadirán a mano, bajo tu nombre, la anotación Vicarie Pro seguida del nombre de la persona representada. Pídelo expresamente si es lo que quieres, porque no lo hacen de forma automática.
  • Lleva una carta o foto si lo deseas. No es obligatorio, pero muchos peregrinos llevan una nota escrita, una fotografía o algún objeto de la persona fallecida. No tiene efecto en el documento oficial, pero puede hacer el momento más significativo.
  • No hay protocolo fijo. La respuesta depende en última instancia de quién te atienda. Ve con actitud abierta y cuenta tu historia con calma. La Oficina lleva décadas gestionando estas situaciones con mucha delicadeza.

Imagen ilustrativa del contenido

Compostela con la dedicatoria Vicarie Pro (detalle)

Una sola Compostela, aunque sean dos nombres

Una pregunta que surge con frecuencia es si es posible obtener dos Compostelas: una para el peregrino y otra para la persona fallecida. La respuesta es no. La Oficina del Peregrino emite una sola Compostela por persona que llega, y esa Compostela va siempre a nombre del peregrino que ha caminado. La anotación Vicarie Pro es exactamente eso: una anotación manuscrita, no un segundo documento oficial.

Algunos peregrinos preguntan si pueden llevar dos credenciales y sellarlas ambas durante el Camino, esperando obtener dos Compostelas al final. La Oficina puede sellar ambas por cortesía, pero solo emitirá una Compostela: la del peregrino presente. La segunda credencial no genera ningún documento oficial adicional.

El valor de caminar por alguien

Más allá del documento, la práctica del Vicarie Pro tiene un valor que ningún papel puede reflejar del todo. Muchos peregrinos que han hecho el Camino en nombre de alguien describen la experiencia como una de las más intensas de su vida: cada etapa se convierte en un acto de amor o de duelo, cada kilómetro tiene un peso diferente, y la llegada a Santiago adquiere una dimensión que va mucho más allá de lo personal.

No hace falta la anotación oficial para que esa intención sea real. Peregrinar con el pensamiento puesto en otra persona es algo que ocurre entre el caminante, el camino y la persona recordada. El Vicarie Pro oficial es solo la forma en que la Iglesia reconoce algo que muchos peregrinos llevan haciendo desde hace siglos, la mayoría de ellos en silencio.

La peregrinación por encargo: una tradición medieval con muchas formas

El Vicarie Pro actual es solo el último vestigio de una práctica mucho más amplia y arraigada. Cuando alguien tenía que realizar la peregrinación a Santiago —por haber hecho un voto, para obtener una indulgencia, para hacer una petición o para cumplir una pena— y no podía hacerlo por sí mismo, contaba con la posibilidad de pedírselo a alguien o contratarlo para que peregrinara en su lugar. A estas personas se las llamaba peregrinos por encargo o peregrinos vicarios, y su figura estaba perfectamente establecida en la sociedad medieval.

Los motivos por los que alguien recurría a un peregrino vicario eran enormemente variados. El Códice Calixtino, el gran libro jacobeo del siglo XII, recoge ya un milagro en el que un caballero pide la intercesión de un colono suyo que había peregrinado a Santiago —después de haberle golpeado— para recuperar la salud: "Raimberto, peregrino de Santiago, ruega al Apóstol en quien confías, por mi salud". Santiago, a ruegos de Raimberto, le devolvió la salud. El intermediario no era el peregrino en sí, sino alguien que ya había caminado y gozaba de la cercanía del Apóstol.

Páginas del Códice Calixtino

Páginas del Códice Calixtino

Votos que otros no podían cumplir

Una de las situaciones más frecuentes era la del peregrino que había prometido ir a Santiago para pedir un favor —la curación de una enfermedad, la solución a un problema económico o sentimental— y que, cuando llegaba el momento de cumplir la promesa, no podía hacerlo por motivos de salud u otros impedimentos. En esos casos, le encargaba a un familiar, un amigo o alguien contratado que hiciese el Camino en su nombre, portando sus intenciones hasta el sepulcro del Apóstol.

Penitencias y penas judiciales

Desde el siglo XII, tanto los tribunales civiles como las autoridades religiosas imponían a delincuentes, malhechores o pecadores la peregrinación a Santiago como castigo o penitencia. El objetivo era que el penado sufriera los rigores del Camino y se alejara, al menos temporalmente, del lugar donde había cometido el delito. Sin embargo, en algunos casos se admitía el envío de un sustituto: según el derecho municipal de Lieja, por ejemplo, una mujer casada condenada por un hecho anterior a su matrimonio podía hacerse sustituir por su marido si este daba su conformidad.

Mandas testamentarias

Era también habitual que el peregrino por encargo estuviera obligado a caminar en cumplimiento de una manda testamentaria. El fallecido, bien por no haber podido cumplir en vida su voto de llegar a Santiago, bien porque quería imponer esa obligación a su heredero, lo dejaba como condición en su testamento: el heredero debía peregrinar a Compostela antes de recibir los bienes que le habían sido otorgados. Era una forma de que el muerto completara, a través de otro, un compromiso que había quedado pendiente.

Peregrinos vicarios colectivos

La peregrinación por encargo podía ser incluso en representación de una comunidad entera. Ciudades, parroquias, gremios y asociaciones enviaban comisionados a Santiago para pedir al Apóstol algún beneficio colectivo: la lluvia para las cosechas, la cura de una peste, la paz con los vecinos, la prosperidad de la comarca. Los comisionados podían ser miembros de la propia comunidad o personas contratadas para ello. Se conservan testimonios de esta práctica en Italia, Francia, Alemania, Holanda y otros países europeos.

Una práctica que generó debate

La Iglesia no siempre vio con buenos ojos la peregrinación por encargo, especialmente cuando se trataba de personas contratadas y remuneradas. En esos casos, la consideraba en ocasiones escandalosa, ya que el peregrino asalariado no llevaba consigo ninguna devoción personal. Como alternativa, para los casos en que el compromiso fuera imposible de cumplir, se ofreció la posibilidad de que el devoto pagase una cantidad a la iglesia del santuario al que pretendía peregrinar. Era la economización de la penitencia, una práctica que a su vez generaría sus propias controversias teológicas.

Botas, flores y mojón del Camino de Santiago de Finisterre

Botas, flores y mojón del Camino de Santiago de Finisterre como recuerdo de un ser querido

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Rafael Sánchez López - Kaufmännischer Leiter - Agentur Viajes Camino de Santiago