En el Camino de Santiago es prácticamente imposible perderse o desorientarse. Cada pocos metros encontrarás todo tipo de señales y símbolos que te indicarán el camino a seguir.

Si llevas mucho tiempo sin ver señales y tienes la sensación que no estar siguiendo el camino correcto, nuestra recomendación es que regreses hasta la última señal que hayas visto para asegurarte de que no te has equivocado. Tampoco es recomendable arriesgar por caminos alternativos o tomar atajos si no conoces la ruta.