Información
Comenzarás la variante interior del Camino Portugués en bicicleta desde la bohemia y bonita ciudad de Oporto, que alberga gran cantidad de lugares patrimoniales y herencias culturales de la historia portuguesa. Te recomendamos llegar a la ciudad por la mañana, dejar las cosas en el alojamiento y salir a la calle. Puedes comenzar tu visita en la Avenida dos Aliados, corazón de la ciudad, símbolo para los portuenses y lugar de encuentro y de numerosos eventos culturales. Déjate llevar por la Praça da Liberdade y pasea hasta la famosa y bonita Livraria Lello e Irmão. Posteriormente, y justo al lado, es de visita obligada la Torre dos Clérigos. La ciudad de Oporto es, en definitiva, un magnífico comienzo para el Camino Portugués en bicicleta.
Para un pequeño tentempié te recomendamos probar las famosas francesinhas y, de postre, un pastel de nata. Después de comer, puedes bajar dando un paseo hasta la Ribeira, pasando por la estación de São Bento y por la Sé do Porto. Oporto es una ciudad maravillosa para perderse por las calles de su zona monumental… calçada, azulejos, colores, vino, cultura y tradición se encuentran en sus estrechas callejuelas.
Comenzarás la variante interior del Camino Portugués en bicicleta desde la bohemia y bonita ciudad de Oporto, que alberga en su interior un gran número de lugares patrimoniales y herencias culturales de la historia portuguesa. Te recomendamos llegar a la ciudad por la mañana, dejar las cosas en el alojamiento y salir a la calle. Puedes empezar tu visita en la Avenida de los Aliados, corazón de la ciudad, insignia para los portuenses y lugar de reunión y multitud de eventos culturales. Déjate caer por la Praza da Liberdade y pasea hasta la famosa y bonita Librería Lello e Irmão. Posteriormente e inmediatamente al lado, es de obligado cumplimiento que visites la Torre de los Clérigos. La localidad de Oporto es, en definitiva, un inicio magnífico para el Camino Portugués en bicicleta. Para tomar un tentempié te recomendamos probar las famosas francesiñas y de postre, un pastel de natas. Después de comer puedes bajar dando un paseo hacia la Ribeira, pasando por la estación de São Bento y la Catedral. Oporto es una ciudad maravillosa para perderse entre las calles de su zona monumental… adoquines, azulejos, colores, vino, cultura y tradición se dan cita entre sus estrechas callejuelas.