Ciudad histórica en el Camino de Santiago, cautiva con su catedral medieval, sus calles empedradas y vistas al río Miño, rodeada de naturaleza y tradición.
Estás ante la etapa más dura de todo tu Camino Portugués. Después de pasar por Ponte de Lima, donde puedes hacer tu primera parada del día, te enfrentarás a la subida del puerto de Labruja; un tramo especialmente duro para ciclistas debido a la complejidad de su terreno. Si no quieres empujar la bici cuesta arriba, puedes tomar una variante por carretera que sube al puerto por asfalto y te hará el recorrido mucho más llevadero.
Tras pasar el principal reto de la jornada llegarás a Rubiaes, un pequeño pueblo en el que te recomendamos hacer parada en el Café São Sebastião para recuperar fuerzas. Desde aquí ya solo 20 kilómetros te separan de tu final de etapa. Podrás hacer la última parada de la jornada en Valença do Miño antes de cruzar la frontera hispano-lusa y llegar a Tui, tu final de etapa.
Somos conscientes de que esta etapa puede hacerse un poco larga para los peregrinos menos experimentados. Es por eso que tienes la opción de dividirla añadiendo una noche más a tu viaje y pernoctando en la preciosa localidad de Ponte de Lima; quedando un kilometraje mucho más asequible. ¡Consúltanos sin compromiso!