Información
Portomarín, con su iglesia románica y el puente medieval, ofrece historia y cultura, rodeado de hermosos paisajes y el embalse de Belesar, ideal para caminar.
Arrancarás la etapa despidiéndote con tristeza del hermoso pueblo de O Cebreiro. Hoy te esperan dos puertos de montaña, el Alto de San Roque, donde encontrarás una monumental estatua de un peregrino luchando contra el viento, y el Alto del Poio, que te regalará una espectaculares vistas de la comarca. La ruta puede hacerse siguiendo la carretera o por el camino original. Tras coronar las dos montañas toca descender. Una fuerte bajada te obligará a usar los frenos hasta llegar a Triacastela, un buen lugar para hacer un descanso y tomar algo. A partir de Triacastela tienes dos opciones, continuar el camino original por San Xil, mucho más montañoso; o bien tomar la variante de Samos, una opción muy recomendable si queréis visitar el espectacular monasterio de Samos. Ambos caminos confluyen cerca de Sarria, el segundo pueblo grande de la jornada donde podéis aprovechar para hacer la parada de comer y que cuenta con todos los servicios. Desde aquí, los últimos 20 km discurren por caminos locales a través de preciosos paisajes de colinas y bosques. Durante este tramo encontrarás abundantes lugares en los que descansar y avituallarse. El tramo final de la jornada discurre por un espectacular descenso que te lleva a Portomarín, uno de los pueblos más bonitos de toda la ruta.