Puente de la Reina • Navarra

En Navarra, a solo 24 kilómetros de Pamplona encontrarás una maravillosa villa denominada Puente de la Reina. Un pueblo empedrado cargado de historia por todos sus rincones y caracterizado como no, por el paso de aquellos que recorren el Camino de Santiago.  ¿Has oído hablar de los pueblos calle? Si la respuesta es no, vamos a contarte de que se trata.

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Este pueblo fue construido en base a una calle principal que va a desembocar en download new ethiopian music
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el Puente de la Reina.
Es una calle estrecha y poco cálida, repleta de casonas antiguas, monumentos e iglesias que más adelante te aconsejaremos que visites por su inmenso valor histórico. Se trata de un pueblo de origen templario fundado por Alfonso I el batallador en el siglo XII.

El origen del puente lo encontramos propuesto de muchas maneras, aunque no se sabe con certeza qué reina lo mandó construir sabemos que la razón era facilitar a los visitantes la salida de la villa; y es probable que fuera por orden de la Reina Doña Mayor. Pero también fue levantado para que la ruta jacobea pudiera ser llevada a cabo. Con 2500 habitantes y una joya arquitectónica románica sobre el río Arga se rige este pueblo del que hoy queremos contarte todo lo más importante.

Peregrinaje

El puente de la reina supone una unión entre los caminos Navarro y Aragonés para llegar a Santiago, rutas que vienen de Orreaga, Roncesvalles y Somport. Esta unión se encuentra presidida por un monumento al Peregrino de construcción posterior al puente (1965) con la inscripción “Y desde aquí todos los caminos a Santiago se hacen uno solo.” Debajo de este monumento encontrarás el arco de la Iglesia del Crucifijo, de origen templario. Esta iglesia preserva en su interior una obra de imaginería gótica de grandes dimensiones además del poder de captar tu atención gracias a su gran antigüedad.  ¡Tras ocho siglos sigue maravillando!

 

Además este casco histórico ha sido declarado un Bien de Interés Cultural. Siguiendo el recorrido encontrarás la Calle Mayor, desde la cual verás nacer ciertas ramificaciones de calles pequeñitas. Si cuentas con tiempo y estás dispuesto a explorar más la historia de los templarios puedes seguirlas, te llevarán hasta una muralla. Los torreones de esta muralla aún se conservan, era utilizada principalmente para aislar la ciudad cada noche tras 40 campanadas de aviso. Aquí podrás ver las casas palaciegas características de la villa decoradas con portadas medievales, renacentistas y barrocas. Pero no te agotes, que tras estas joyas de la historia de la arquitectura aún queda lo mejor.

El puente

Desde el acceso que te hemos indicado a la Calle Mayor no debes hacer más que seguirla hasta el final. Y es aquí, tras un último o primer arco introductorio donde encontrarás el puente de siete ojos que descansa sobre el río Arga como un regalo a todos los compostelanos. Con 6 arcos de medio punto y uno sumergido, 110 metros de largo y 4 de ancho de construcción románica puedes sumergirte en el pasado escuchando el leve rugir del agua bajo las piedras.

¡Bajo tus pies sólo hay historia! Así que si eres un viajero de gran imaginación o un aventurero mental te animamos a que  te desplaces e imagines a aquellos primeros peregrinos que pasaron por aquí. Y es que por soñador que suene no te resultará difícil. No hará falta más que alzar la mirada y entender porqué te hablamos de ensueños.

En un ambiente repleto de naturaleza, chopos, olivos, vides, cultivos de cereal, montañas, terrazas fluviales y extensos llanos de color musgo se alza argüido el puente, en un contraste beige que te hará sentir que estás en el centro del mundo, o al menos en el lugar del peregrino. Pero será mejor que tras este pequeño inciso volvamos a la realidad. Verás que en el puente hay vanos sobre los arcos, pues bien, aquí solía haber estatuas destinadas al peregrinaje. Además cuenta también con un lugar destinado a las limosnas que dejaban para los presos de Puente de la Reina y un crucifijo. Todas estas expresiones que son más bien socioculturales han ido desapareciendo con el tiempo. Otra de ellas es la presencia de 3 torreones que presidían la villa a modo defensivo, también eliminadas.

Otros detalles

Queremos destacar que si decides ir entre el 24 y el 30 de Julio encontrarás las alegres fiestas patronales de Puente de la Reina, al igual que el último fin de semana de Septiembre se celebra la feria.

Además, no queremos que pierdas de vista las ruinas del Palacio Real de la Grana perteneciente a Carlos III el Noble en las afueras de Puente de la Reina. Del palacio queda más bien poco, una riada en 1787 lo destruyó, pero puede ser una aventura interesante volver a imaginar el pasado. También puedes pararte a deleitar una deliciosa comida típica acompañada de los famosos vinos del Señorío de la Sarria. Lo típico de la zona son las hortalizas (pimientos, tomates, espárragos) y hierbas aromáticas como el tomillo,  pero paradójicamente los platos más conocidos son la trucha con jamón o el cordero en fritada y chilindrón. Esperamos que te animes a disfrutar de esta experiencia por completo cultural y enriquecedora, y por supuesto a ti, peregrino, que en tu paso por Puente de la Reina disfrutes.

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