La mochila en el Camino de Santiago • ¿Qué llevar?

Si por fin nos hemos decidido a recorrer una de las rutas jacobeas para llegar a Santiago de Compostela, se nos presentan muchas dudas y preguntas en cuanto a la preparación de esta. Una de ellas entre otras es qué llevar en la mochila, pero nosotros vamos a ir más allá y comenzaremos por la base de esta problemática, ¿qué mochila escoger?

Para los peregrinos noveles quizá no sea una de las preocupaciones y no le dan mucha importancia. Optan por la opción de portar cualquier tipo de mochila pensando que no es importante y eligiendo la opción más económica. Esto no quieres decir que nos vayamos a gastar mucho dinero en una mochila adecuada para este tipo de viaje.

Esta ruta jacobea nos regala a su paso increíbles paisajes, pasearemos rodeados de bosques, de naturaleza, degustaremos la gastronomía típica de cada lugar, haremos un recorrido impresionante por la historia. Conoceremos gente de todas partes del mundo, disfrutaremos de momentos de encuentro personal, y por fin nos encontraremos con la majestuosa Catedral de Santiago, el objetivo de todo peregrino en el Camino.

Para que este idílico recorrido no se convierta en una tortura, en este artículo trataremos uno de las dos cosas más importantes para completar el recorrido con éxito. Una de ellas es el Calzado para el camino de Santiago y otra que es la que trataremos es el tipo de mochila para realizar el camino.

TIPOS DE MOCHILA

La elección del tipo de mochila es un auténtico quebradero de cabeza puesto que existe infinidad de tipos de ellas. Muchos peregrinos no eligen correctamente y esto es un error que normalmente se comete. Tenemos que recordar que el tipo de mochila es importante, la llevaremos con nosotros durante todo el día recorriendo largas distancias. Para la elección de la mochila perfecta para el Camino de Santiago tenemos que tener diferentes factores como la capacidad, características, la adaptación a nuestro cuerpo, el peso etc.

Capacidad

Lo primero que debemos tener que hacer ante la elección del tipo de mochila será decidir su capacidad, que determinará al fin y al cabo el peso de la mochila. Tenemos que tener en cuenta que la capacidad se mide en litros para saber elegirla. El peso que vayamos a portar en la mochila durante cada etapa es un dato y un factor muy importante. No debemos pecar de llevar una mochila ni demasiado pequeña ni demasiado grande.

Según nuestra propia experiencia realizando y organizando el Camino de Santiago, aconsejamos que la mochila tenga un rango de unos 35 a 45 litros si el tiempo acompaña y de unos 50 a 60 litros si nos encontramos en invierno. Esto se debe a que en invierno deberemos portar con más equipaje que en verano que es cuando nuestro equipamiento es más ligero. A continuación podremos ver los distintos niveles de capacidad según con el equipaje que estemos dispuestos a pasar el Camino.

Mochila de 35 litros: Capacidad idónea para todo peregrino que quiera embarcarse en la aventura con el mínimo equipaje.

Mochila de 40 litros: Una capacidad en la que el peregrino podrá recorrer el Camino ligero, con lo justo y necesario para viajar. La capacidad más aconsejable si hace buen tiempo.

Mochila de 45 litros: Esta capacidad es la ideal para un tiempo no muy caluroso pero tampoco frío. Al igual que la anterior es ligero y podremos superar las etapas sin apenas dificultad ni molestias

Mochila de 50 litros: Esta capacidad resulta excesiva para cualquier peregrino en época estival. Acabaremos mucho más cansados en cada etapa. Una capacidad grande para el buen tiempo pero pequeña para el invierno.

Mochila de 55-60 litros: En los meses fríos, esta es la idónea.

Ojo, además de la capacidad de la mochila se suele aconsejar que su contenido no pese más del 10% del peso corporal. Es decir, si una persona pesa 70kg lo ideal sería que como máximo el peso de la mochila fuese de 7 kg. Aunque únicamente ese 10%es una referencia, si estuviese por debajo sería mucho mejor. Cuanto menos llevemos mejor, sólo lo imprescindible.

Talla

El siguiente paso va de la mano de la capacidad de la mochila y es el tamaño de la mochila. Al igual que unos pantalones, una chaqueta o una camiseta en este tipo de accesorios existe talla. Vienen dadas según la longitud de la espalda. Esta longitud la mediremos desde la base del cuello hasta el final del hueso de la cadera. Puede que creas que no es necesario elegir talla, que una mochila es una mochila pero todos los cuerpos no son iguales y si queremos ir lo más cómodos posibles debemos tenerlo en cuenta. Os dejamos una tabla orientativa para poder hacernos a la idea de la talla que usamos.

HOMBRES:

Altura / longitud del torso:

160-175 cm / 45 -52 cm
170-185 cm / 50-57 cm
180-200 cm / 55-62 cm

MUJERES:

Altura / longitud del torso:

160-175 cm / 45-52 cm
170-185 cm / 50-57 cm
180-200 cm / 55-62 cm

Características

Hemos hablado de la capacidad así como de la talla pero no son los únicos factores a tomar en cuenta en nuestra elección. Tras haber decidido la capacidad y encontrado nuestra talla deberemos ver ciertas características que nos facilitaran el camino.

Deberemos elegir una mochila que tenga compartimentos y bolsillos separados para poder organizar los complementos que nos llevemos y cosas importantes como la documentación el botiquín o incluso el teléfono móvil.

Que la mochila incluya una funda impermeable puesto que el tiempo es impredecible y todos sabemos que es posible o muy probable que en el norte aunque haga buen tiempo nos llueva

La altura debería ser regulable, pese haber escogido la talla puede que necesitemos regularla a nuestra espalda para poder caminar más cómodamente.

Una mochila fuerte con costuras reforzadas ya que son muchos los kilómetros que vamos a recorrer y la mochila va a sufrir bastante. No es un complemento decorativo, es uno de los elementos principales.

El refuerzo lumbar y las correas ajustables tanto a pecho como a la cintura es una característica imprescindible, se adecuará de esta manera al cuerpo y evitaremos posibles molestias en la espalda y cuello.

Que disponga de almohadillas en los hombros ayudará a amortiguar el peso a cada paso que demos, nos evitará molestias y lesiones.

Hemos numerado quizá las características que no te pueden faltar en la elección de tu mochila pero si reúne alguna más como por ejemplo compartimento para el agua o un portabastones, mejor que mejor, toda ayuda es poca. Si tu mochila reúne estos detalles, hemos encontrado la mochila perfecta.

 

CÓMO ORGANIZAR LA MOCHILA

La mochila se convertirá en parte de ti durante cada etapa, seréis por decirlo así uno. Por ello deberemos evitar lesiones o molestias al portarla, pero, ¿cómo lo hacemos? Si hemos elegido bien nuestra mochila estará acolchada y preparada para ajustarla a nosotros pero otro factor que depende de nosotros para evitar pasarlo mal es la distribución de nuestro equipamiento.

Debemos distribuir todo lo que vamos a llevarnos de manera equilibrada, que el punto de equilibrio en nosotros quede centrado. Deberemos meter en el fondo todo lo que no utilicemos durante la etapa de cada día. Todo aquello que tenga más peso lo ajustaremos dentro para que quede cerca o lo más cerca posible de la espalda. Cuando hayamos metido todo en el fondo, el resto de espacio lo utilizaremos para llevar las cosas que necesitemos en la etapa, para que estén a mano. Por último, la mochila llevará compartimentos, resérvalos para material de primera mano, como el agua, alguna crema, comida, etc.

Como último consejo, al organizarla es preferible meter las cosas en bolsas, preferiblemente que no sean de plástico por el ruido. Si vas acompañado en esta aventura, distribuye el peso, podéis compartir ciertas cosas como el botiquín o la comida.

Por último, tras la elección y compra de nuestra mochila, aconsejamos que días antes de encaminarnos hacia esta aventura, preparemos la mochila para comprobar el peso que vamos a llevar. Deberemos meter todo aquello que pensemos llevarnos al camino, ya sea ropa, el saco de dormir, el botiquín, etc. Tras prepararla la pesaremos y es posible que cometamos el error de creer que está en ese 10% pero es posible que hayamos contado sólo con lo imprescindible y no hayamos metido los accesorios que portaremos. Es un verdadero quebradero de cabeza, no queremos que sea una tortura el camino por culpa de la mochila, y ya no sabemos qué debemos o no meter en ella, por ello aconsejamos que si tiene dudas consulte ¿Qué me llevo al Camino de Santiago?

SI OPTAMOS POR EL TRANSPORTE DE EQUIPAJE…

Esta es una opción bastante cómoda. Si lo que queremos es no preocuparnos por el peso, llevar todo lo que queramos o creamos necesario y portar durante cada etapa únicamente una pequeña mochila con algo para comer y agua, esta es la mejor elección. Existen empresas que se encargan del transporte de equipaje de alojamiento en alojamiento tras cada etapa completada, así no deberá preocuparse por llevar el peso de todo su equipaje ni por qué llevarnos y que no. Este es uno de los servicios que en nuestra agencia ofertamos si decide contar con nosotros para que le organicemos el Camino de Santiago. Camine sin preocupaciones.

¿Has tenido una mala experiencia? ¿Aconsejarías alguna mochila en concreto? Cuéntanos y ayuda a los futuros peregrinos.

La mochila en el Camino de Santiago • ¿Qué llevar?

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