La plaza del Obradoiro, kilómetro 0 del Camino de Santiago, esconde tras su imponente fachada barroca esta joya románica: el Pórtico de la Gloria. Obra cumbre del románico europeo, la portada oeste original de la catedral ha sido testigo de la entrada de peregrinos durante más de ocho siglos. Aunque posteriormente protegida por la actual fachada, esto no impidió su paulatino deterioro: humedades, suciedad e intervenciones poco apropiadas deslucían la portada. Desgranemos qué es, en qué consistió su restauración y cómo se presenta el futuro.

Conociendo el Pórtico de la Gloria

El Pórtico, estructura arquitectónica compuesta por tres arcos y acompañada de un prolijo conjunto escultórico, era el acceso oeste original de la Catedral de Santiago. Así fue desde su finalización a principios del siglo XIII hasta la construcción de la actual fachada del Obradoiro en el siglo XVIII, imagen más conocida de la catedral (y las monedas de céntimo) y símbolo de la finalización del Camino de Santiago.

la entrada del Pórtico de la Gloria

En 1168 el Maestro Mateo recibe el encargo de rematar las obras de la catedral, por mandato expreso del rey Fernando II de León y Galicia. Comienza por acabar las obras del final de las naves de la basílica y luego continúa con la construcción de la cripta, o lo que es lo mismo, el piso inferior sobre el que se asienta el Pórtico de la Gloria. Veinte años más tarde, el 1 de abril de 1188, coloca los dinteles donde se asentaría el tímpano, continuando luego con el conjunto escultórico, nártex, tribuna, fachada y torres. Finalmente, hacia el año 1211 se consagra el templo con la regia presencia de Alfonso IX.

Una Biblia en piedra

La obra del Maestro Mateo, popularmente conocido por su representación en la parte trasera del Pórtico como “santo de los croques”, representa, con fines didácticos y doctrinales, la Redención y la Salvación. Como bien sabrás, el pueblo llano era prácticamente en su totalidad analfabeto, y la Palabra de Dios se aprendía en los sermones de las iglesias y a través de la escultura religiosa.

El arte románico servía, así, como una Biblia en piedra, permitiendo con sus imágenes que los fieles conocieran la doctrina religiosa.

El Pórtico de la Gloria, realizado en granito y mármol, es un ejemplo de esto, y vaya ejemplo tan hermoso. En la parte inferior, monstruos y fieras nos recuerdan el destino de aquellos que viven al margen de la fe, mientras que los arcos laterales representan el Antiguo y Nuevo Testamento (izquierdo) y el Juicio Final (derecho). Un ejemplo de enseñanza sobre los pecados, por ejemplo, lo podemos ver en el arco lateral derecho, donde podemos observar una figura comiendo una empanada, que representaría el pecado de la gula.

El gran arco central, presidido por Santiago Apóstol, muestra el Árbol de Jesé o la genealogía de Cristo, los Evangelistas, los justos y un buen coro de ángeles, sobre los que se hallan diestramente representados los ancianos del Apocalipsis. Todos mantienen conversaciones celestiales mientras preparan sus instrumentos para anunciar la Gloria.

La reciente restauración

La protección de esta compleja y magnífica obra, gracias a la construcción de la fachada barroca que vemos hoy, obra de Fernando de Casas y Novoa y Domingo de Andrade, no impidió que el tiempo, las humedades y sucesivas intervenciones la deteriorasen. Su estado de conservación hace más de diez años era crítico, con constantes desprendimientos de material y sufriendo complejos mecanismos físico-químicos que degradaban poco a poco el material, lo cual provocó un largo cierre de las visitas al público para proceder a su restauración.

Las obras del maestro Mateo

El programa de restauración de la Catedral de Santiago fue promovido por la Fundación Catedral de Santiago y la Fundación Barrié, con la colaboración de la Xunta de Galicia y el Gobierno de España. Desde el año 2009, las obras integrales de limpieza de la Catedral de Santiago impidieron al peregrino y a todo el mundo disfrutar del Pórtico de la Gloria. Finalmente, el 28 de junio de 2018, la Catedral de Santiago presentó la culminación de los trabajos de restauración y conservación de esta magnífica obra así como de su entorno, una noticia muy esperada y que dio muy buenos resultados, como por ejemplo la recuperación de la policromía de las imágenes.

¡Quiero verlo!

Tras la restauración y su reapertura al público, visitarlo no era tarea fácil, pues todo el mundo quería verlo en todo su esplendor. Ahora ya es más fácil, y en la web de la Catedral de Santiago tienes toda la información necesaria: horarios, precios y demás. Mientras tanto, si quieres saber más, pincha aquí. Nosotros te animamos a que disfrutes admirándolo, te quedarás absorto de tanta belleza y buen hacer de los canteros medievales. Además, su visita puede ser el gran broche de oro a tu peregrinación por cualquiera de las rutas del Camino de Santiago.